9 de septiembre 2016 - 00:00

G. Reguera: sólo le falta más bursatilidad

 

Objeto social: "Tiendas, en general".

Pocas veces resulta bueno -o útil- comparar un ejercicio contable solamente con el anterior. Esto es especialmente cierto para García Reguera.

Siendo una de las chicas del mercado, para peor con infrecuente cotización, podríamos comentarla o no en estas columnas pero lo hacemos por el valor que tiene la empresa es sí, y el que tiene como "señal" sobre el devenir económico en el interior del país, donde está la ristra de sus sucursales. Esto del valor "per se" se grafica en el 37% que viene creciendo en promedio durante los últimos cinco años el resultado bruto por venta (41% nonamestre 2016/2015) y en el 51% que viene haciéndolo el neto por venta (67% en el nonamestre/nonamestre), reflejo del proceso de eficientización de la firma.

La naturaleza de este "reflejo" es aún más claro si tenemos en cuenta que durante estos nueve meses las ventas unitarias disminuyeron 2% a 707.683 el monto más bajo de por sí. Esto no se trasuntó en el resultado monetario, donde vemos a los ingresos por ventas creciendo 34% en doce meses a $223 millones, es porque la firma continúa cambiando con éxito la matriz de su negocio, apuntando cada vez más a productos de alto valor agregado y un público de mayor poder adquisitivo. Es así que de la mano del relativo control de los costos (+31%) alcanza un resultado bruto de $104 millones, 38% mayor al de mayo 2015. Luego, el buen control de los gastos administrativos (+27%) le permite arribar a un saldo operativo de $30 millones, incrementando en 65% lo logrado doce meses antes. Donde no presenta mejora es en lo financiero cuya carga se incrementa 73 por ciento a -no tan significativos- $5 millones, con lo que arriba a un "pre tax" de $25 millones, reducido tras la mordida del fisco a un neto de $16.193.868 (eran $10 millones en 2015, $8 millones en 2014 y $4 millones en 2012).

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