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Galuccio empieza gira para presentar a YPF reestatizada
Miguel Galuccio y el director de Chevron para África y América Latina, Alí Moshiri, dieron un primer paso para asociarse en un bloque de reservas no convencionales.
La gira busca recomponer la imagen de YPF para lograr inversores financieros cuando la compañía se lance al mercado internacional y recuperar la cotización de la acción. Galuccio presentará el plan 2013-2017 de la petrolera, que ya cuenta a su favor con preacuerdos o memorandos de entendimiento con tres empresas.
Uno es el ya conocido que firmó Corporación América, del Grupo Eurnekian, para invertir por hasta u$s 500 millones, en lo que sería un apoyo de carácter financiero, y los otros dos, con Chevron y Bridas, apuntan a una asociación con YPF para el desarrollo conjunto de hidrocarburos.
Los tres acuerdos, pero sobre todo los últimos dos, le dan respaldo a Galuccio en su presentación en el mercado internacional. Como él mismo dijo cuando detalló el plan en Buenos Aires, Chevron es una empresa que ya opera en la Argentina y conoce el marco político en que se desenvuelve la actividad. Esa empresa de EE.UU. extrae actualmente entre un 5% y el 6% del petróleo que se produce en el país, pero la mayor parte lo obtiene del área El Trapial- Curamched en la zona de Huantraico en Neuquén. Casualmente o no, por las mismas horas en que cerró el entendimiento con Galuccio, el director de Chevron para África y Latinoamérica, Alí Moshiri, firmó con el Gobierno de Jorge Sapag, la extensión hasta 2032 de la concesión de ese bloque neuquino, para el que prometió 120 pozos nuevos.
Además de no amedrentarse por la política local, Chevron como ExxoMobil y Apache, todas de EE.UU., conocen las posibilidades de la formación geológica Vaca Muerta y además tienen la tecnología para extraer los hidrocarburos, porque la desarrollaron en su país de origen en los últimos quince años.
El memorando de entendimiento firmado entre Galuccio y Moshiri expresa el interés de ambas partes en desarrollar un cluster de shale, esto es un bloque mucho más grande en superficie que las áreas convencionales en el negocio petrolero en el cual se prevén como mínimo la perforación de 1.100 pozos. En esto, se insiste en que la extracción no tradicional exige economía de escala para ser rentable.
Se trata de un buen negocio para Chevron: no hay riesgo geológico porque hay datos firmes sobre la existencia de las reservas y la tecnología ya la tiene. El proyecto de Galuccio es que la petrolera estadounidense compense la falta de riesgo con la inversión inicial, y una vez que haya comenzado la extracción repartir un 50% y el 50% con YPF. Pero esos términos más detallados todavía no están.
En cuanto a los precios, tanto el ex CEO de YPF Sebastián Eskenazi, como más recientemente el titular del Club del Petróleo, Oscar Vicente, dijeron que el valor reconocido para el crudo en el mercado interno es hoy suficiente para desarrollar las reservas no tradicionales, aunque no ocurre lo mismo con el gas.
Reconversión
El otro entendimiento prometedor es el que firmó YPF con Bridas. No obstante, hay muy poca información sobre el trato. Esta empresa es desde 2010 propiedad en partes iguales de la familia Bulgheroni y de la china CNOOC, interesada en ampliar su negocio en la Argentina y en otros países con reservas de shale, como Canadá donde acaba de desembarcar. Bridas tiene el 40% de Pan American Energy (PAE) y desde los próximos días operará la refinería de Campana y la red de estaciones de ExxonMobil en el país.TM El CEO de YPF, Miguel Galuccio, empezará el próximo viernes en Los Angeles la presentación de la petrolera reestatizada en el mercado internacional. Lo hará acompañado por el CFO de la empresa y ex Merrill Lynch, Daniel González. Será un «non deal road show», llamado así porque no persigue concretar negocios inmediatos, organizado por el JP Morgan, que tendrá también otras escalas: Londres, Nueva York y Boston.
La gira busca recomponer la imagen de YPF para lograr inversores financieros cuando la compañía se lance al mercado internacional y recuperar la cotización de la acción. Galuccio presentará el plan 2013-2017 de la petrolera, que ya cuenta a su favor con preacuerdos o memorandos de entendimiento con tres empresas.
Uno es el ya conocido que firmó Corporación América, del Grupo Eurnekian, para invertir por hasta u$s 500 millones, en lo que sería un apoyo de carácter financiero, y los otros dos, con Chevron y Bridas, apuntan a una asociación con YPF para el desarrollo conjunto de hidrocarburos.
Los tres acuerdos, pero sobre todo los últimos dos, le dan respaldo a Galuccio en su presentación en el mercado internacional. Como él mismo dijo cuando detalló el plan en Buenos Aires, Chevron es una empresa que ya opera en la Argentina y conoce el marco político en que se desenvuelve la actividad. Esa empresa de EE.UU. extrae actualmente entre un 5% y el 6% del petróleo que se produce en el país, pero la mayor parte lo obtiene del área El Trapial- Curamched en la zona de Huantraico en Neuquén. Casualmente o no, por las mismas horas en que cerró el entendimiento con Galuccio, el director de Chevron para África y Latinoamérica, Alí Moshiri, firmó con el Gobierno de Jorge Sapag, la extensión hasta 2032 de la concesión de ese bloque neuquino, para el que prometió 120 pozos nuevos.
Además de no amedrentarse por la política local, Chevron como ExxoMobil y Apache, todas de EE.UU., conocen las posibilidades de la formación geológica Vaca Muerta y además tienen la tecnología para extraer los hidrocarburos, porque la desarrollaron en su país de origen en los últimos quince años.
El memorando de entendimiento firmado entre Galuccio y Moshiri expresa el interés de ambas partes en desarrollar un cluster de shale, esto es un bloque mucho más grande en superficie que las áreas convencionales en el negocio petrolero en el cual se prevén como mínimo la perforación de 1.100 pozos. En esto, se insiste en que la extracción no tradicional exige economía de escala para ser rentable.
Se trata de un buen negocio para Chevron: no hay riesgo geológico porque hay datos firmes sobre la existencia de las reservas y la tecnología ya la tiene. El proyecto de Galuccio es que la petrolera estadounidense compense la falta de riesgo con la inversión inicial, y una vez que haya comenzado la extracción repartir un 50% y el 50% con YPF. Pero esos términos más detallados todavía no están.
En cuanto a los precios, tanto el ex CEO de YPF Sebastián Eskenazi, como más recientemente el titular del Club del Petróleo, Oscar Vicente, dijeron que el valor reconocido para el crudo en el mercado interno es hoy suficiente para desarrollar las reservas no tradicionales, aunque no ocurre lo mismo con el gas.
Reconversión
El otro entendimiento prometedor es el que firmó YPF con Bridas. No obstante, hay muy poca información sobre el trato. Esta empresa es desde 2010 propiedad en partes iguales de la familia Bulgheroni y de la china CNOOC, interesada en ampliar su negocio en la Argentina y en otros países con reservas de shale, como Canadá donde acaba de desembarcar. Bridas tiene el 40% de Pan American Energy (PAE) y desde los próximos días operará la refinería de Campana y la red de estaciones de ExxonMobil en el país.
Bridas anunció que reconvertirá la planta refinadora con una inversión de u$s 800 millones por lo cual se especula que necesitará petróleo más liviano del que PAE obtiene actualmente de Cerro Draqón, su principal área. Eso explicaría el interés por asociarse con YPF.

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