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Galuccio: “Ya se invirtieron u$s 1.200 M en Vaca Muerta”
Axel Kicillof integró el tándem oficial que ayer fue al Senado a defender la indemnización a Repsol por la expropiación de las acciones de YPF. Para el ministro, en esta operación no hubo “ ni vencedores ni vencidos”. Miguel Galuccio explicó a los senadores las ventajas de la expropiación de YPF, la suba de producción y las inversiones que llegarán. Carlos Zannini intentó protagonizar el momento emotivo de la presentación.
Kicillof usó una conocida frase de Urquiza, que pronunció tras la batalla de Caseros y que Eduardo Lonardi reutilizó en la llamada revolución Libertadora, para explicar el saldo de la negociación con Repsol: "El acuerdo fue amistoso. No hay vencedores ni vencidos", dijo ayer el ministro de Economía ante los senadores que, en algunos casos, los miraban con extrañeza.
No fue el único momento de sorpresa en la presentación de los funcionarios ante el plenario de comisiones. El secretario de Legal y Técnica de la Presidencia tuvo su momento para la emoción, en medio de su explicación político-económica sobre la conveniencia de la expropiación de las acciones para la soberanía energética del país.
"Este acuerdo es el punto de partida de una nueva YPF y de un nuevo país", dijo y recordó entonces la historia de Jorge "El Negro" Soloaga, secretario general del Sindicato Unido de Petroleros del Estado.
Entre lágrimas, el funcionario contó que Soloaga fue uno de los trabajadores de la "vieja YPF" que recibieron acciones tras la privatización en la década del 90 y decidió quedarse con esos papeles, por lo que hoy es accionista "Clase D" de la compañía. En ese momento se le quebró la voz y comenzó a llorar.
"Este acuerdo es un homenaje para todos aquellos que sufrieron en carne propia la desnacionalización de una empresa como YPF", dijo Zannini, "Me ganó la emoción, pero no es malo emocionarse". Soloaga es hoy miembro del directorio de la petrolera y comisionado de fomento de Cañadón Seco.
Kicillof dijo ayer que el acuerdo con Repsol "se cerró pacíficamente, con una indemnización acordada entre ambas partes" y puso de relieve que "en lugar de pagar como parece que había que pagarla, se va a pagar en cuotas y esto es bueno para los argentinos".
"Hemos llegado a un escenario tremendamente más favorable, beneficioso, por donde se lo mire. Que sea beneficioso no significa que hemos vencido o ganado desde nuestro criterio, sino desde el punto de vista de nuestro país y nuestro pueblo", agregó.
También afirmó que "el Estado se ahorró 1.200 millones de dólares en importación de combustible" debido al alza de producción de la empresa y remarcó que "la valorización del capital de la empresa creció en 1.691 millones de dólares" desde su expropiación.
Zannini afirmó que "desde el comienzo" el Gobierno sabía que "tenía que pagar" y que fueron "serios para alcanzar el acuerdo".
"Llevó más tiempo discutir sobre los medios de pago que sobre el precio. Lo principal era convencer al otro que teníamos que firmar un acuerdo, porque era el único camino", dijo el secretario de Legal y Técnica.
Galuccio también defendió la medida alegando que "de 2011 a 2013 incrementamos la inversión en un 130 por ciento y eso nos llevó a levantar la capacidad física para perforación a 68 equipos".
En la misma línea, explicó que en el yacimiento Vaca Muerta "ya se han puesto 1.200 millones de dólares" y que actualmente "la producción es de 20 mil barriles, que es el 18 % de la produción de YPF".
"Si Chevron viene a la Argentina, se sienta de copiloto de YPF, invierte y juega con las reglas que nuestro país impone, bienvenido Chevron y bienvenidos más ´Chevrones´", agregó.

