Gane quien gane, el cambio vendrá

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CON UN ESCENARIO ECONÓMICO COMPLICADO

El futuro de la política, y particularmente de la política económica, es el tema central de preocupación de los empresarios reunidos en el Coloquio 51 de IDEA.

Uno de los aspectos que más discusiones enciende es la competitividad, o dicho de manera más simple, el problema del tipo de cambio, al que consideran retrasado. Entre los participantes se comentan estudios como los realizados por el economista Eduardo Levy Yeyati, en cuanto a que el tipo de cambio real multilateral se encuentra en niveles semejantes al de la convertibilidad. Y también hubo referencias a menciones como las de otro economista, Julio Piekarz, en cuanto a que las reservas en divisas del Banco Central se encontrarán en niveles muy bajos hacia fin de año, algunos economistas hablan de unas reservas netas cercanas a los 5.000 millones de dólares.

Todos hablan de hacer una corrección gradual del dólar oficial, ¿la pregunta es cómo?,se preguntaba un importante empresario industrial descartando que el gradualismo es más una promesa de campaña. En tal sentido, un alto directivo del sector alimentario recordó un reciente trabajo del economista Mario Broder- sohn, en cuanto a que si ganara Daniel Scioli posiblemente se produzca una devaluación inicial del orden del 20% en el tipo de cambio oficial (con un probable desdoblamiento cambiario) y que si el futuro presidente es Mauricio Macri, la devaluación podría llegar a ser mayor.

La mayoría de los empresarios vinculados a la industria y en particular al sector agropecuario considera que el tema se ha complicado por el viento en contra que sopla desde el mundo. A la caída en los precios de las materias primas se agregó la violenta devaluación del real. Hemos perdido competitividad semejante a la ocurrida hacia fines de los noventa (cuando también se registró una profunda depreciación del real), recordó el presidente de Fiat, Cristiano Rattazzi.

Desde este punto de vista, el titular de Fiat sintetizó un pensamiento común de los hombres de negocios, en cuanto a que no se trata de un problema aislado del tipo de cambio. Se trata, explicó, de aplicar políticas globales que contemplen, entre otros factores, acuerdos comerciales con Europa o el área económica del Pacífico y pidió no volver a recetas fracasadas de 50 años atrás.

Toda devaluación conlleva un traslado a precios, en este sentido les preocupa la presión salarial en momentos en que el bajo nivel de desocupación da margen para las presiones sindicales que seguramente se desatarían si se corrige el nivel del dólar.

Una de las dudas más importantes de los empresarios es cómo se acomodarán las tarifas de los servicios públicos, ya que coinciden en cuanto a que tienen un marcado retraso. Se estima que los subsidios del Estado hoy llegan a cerca de 5 puntos del Producto Bruto Interno, una cifra elevada que es financiada, sostienen, con emisión que alienta la suba de precios. Pero observan que no será fácil equilibrar las cuentas del Estado en momentos en que la presión impositiva se encuentra en niveles récord.

EQUIPOS

Muchos coinciden en que Daniel Scioli es el candidato con mayores posibilidades de llegar a la presidencia, y desde esta perspectiva evalúan la conformación de los equipos que acompañan al candidato del Frente para la Victoria. El área de ciencia y tecnología es una de las que más enorgullece a la presidente Cristina de Kirchner y no sólo por una cuestión meramente académica, sino también por logros concretos como la reciente puesta en órbita del satélite ARSAT II. Para los empresarios también es clave porque la innovación es una de las llaves principales para el progreso.

El trabajo realizado en este sentido por el actual ministro del área, Lino Barañao, no impide que haya disputas por el futuro comando de esta cartera, según comentaron empresarios ligados a la actividad tecnológica. En concreto, señalan que Daniel Filmus vio cerradas sus posibilidades de ocupar el Ministerio de Educación si Daniel Scioli llega a la presidencia, ya que ese cargo está reservado para Alberto Barbieri, actual rector de la Universidad de Buenos Aires. Filmus ahora estaría orientando sus esfuerzos a reemplazar a Barañao.

Los empresarios también comentan que les extrañó la designación de Julián Domínguez como ministro de Industria, si Scioli gana la presidencia. Le reconocen sus habilidades políticas, su capacidad de gestión y sus buenos vínculos, como la relación personal con el papa Francisco, pero les preocupa la falta de antecedentes específicos en el sector industrial.

En general les preocupa la gobernabilidad del país. Se preguntan cómo será la relación de Scioli con el kirchnerismo en caso de llegar a la presidencia. Alguno que dijo tener buen acceso a la Casa Rosada señaló que la presidente Cristina de Kirchner habría dicho que, después de diciembre, su decisión será cuidar que no se aparten del modelo y que me extrañen un poquito.

Aunque le asignan menos posibilidades que a Scioli, la impresión es que un eventual triunfo del candidato del PRO, Mauricio Macri, llevaría a políticas más amigables con los mercados Después de las elecciones, gane quien gane, el cambio vendrá y no me refiero a Macri, decía un experimentado empresario y en este punto la mayoría coincide. Llegarán las épocas de más diálogo, de consensos, de acuerdos, quizás obligados por las circunstancias, apuntaba otro viejo conocedor de los cambios políticos en la Argentina.

En lo inmediato, hay directivos que vislumbran grandes posibilidades para el futuro. Por caso, los que trabajan en el sector financiero sostienen que el medio corporativo argentino, que en la actualidad exhibe muy bajos niveles de endeudamiento tiene una enorme posibilidad de tomar créditos ni bien se vayan despejando las dudas del cambio de Gobierno.

Desde una visión más global, los empresarios son conscientes del potencial productivo del país, tanto por la disposición de recursos naturales (no sólo el agro, sino también la minería y desde ya, los recursos energéticos no convencionales como los de Vaca Muerta), como por la calidad de sus recursos humanos.

La consigna de este coloquio es Tiempo de acordar y hacer. El problema es cómo.

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