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Ganó Moyano: Siderar recaudará aportes y Rabe pasará afiliados
Con ambos datos en su mesa de trabajo, Moyano no tuvo ayer problemas en reiterar su apoyo hasta 2011 al matrimonio presidencial, en los 80 años de la creación de la Confederación General del Trabajo (ver nota aparte).
Los dos conflictos, Siderar y Rabe, se encuentran hoy en una situación similar. En ambos casos, corre el tiempo de la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo, proceso que culminará el próximo viernes de este mes. Mientras tanto, el hijo de Hugo Moyano, Pablo (su operador ante estos movimientos bloqueadores), acepta que las medidas de fuerza contra el ingreso a las plantas de las dos empresas quedan suspendidas. En este período, el camionero se comprometió a negociar con los privados una solución a los problemas que llevaron a las medidas de fuerza, lo que en principio ya estaría encaminado por decisión del Gobierno, sin que desde los privados haya aún aceptación plena.
En el caso del conflicto con el grupo Siderar, Moyano aprovechará la letra chica de la ley de contratos de trabajo, donde se afirma que la compañía contratante (Techint) es indirectamente responsable del cumplimiento de las leyes laborales por parte de las empresas que subcontrata para realizar una tarea. En este caso, Siderar terceriza el transporte de acero hacia los compradores, lo que generó el conflicto por la situación laboral de unos 1.000 camioneros. La siderúrgica reconoció que estas 80 empresas contratadas mantenían un endeudamiento de unos $ 3,5 millones por la falta de aportes previsionales, además de comprobarse la existencia de choferes de camiones en negro y el no pago de horas extras. La ley vigente indicaría que por cuestión de «solidaridad», los controles de estas empresas tercerizadas corren por cuenta de la empresa contratante, esto es, Techint. Pero, además, la ley impone que Siderar sea agente de retención de los aportes previsionales, con lo cual hacia adelante deberá encargarse de la recolección de los pagos tanto a la seguridad social como al sindicato de parte de las 80 empresas transportistas. Con esto, Moyano se garantiza ingresos extras por partida doble, ya que es dinero que engrosará tanto la obra social de camioneros como los aportes al sindicato. Para más adelante quedará completar el fondo del reclamo moyanista: que sea directamente Techint la que tome como empleados en relación de dependencia a los 1.000 choferes. Igualmente, el esquema de solidaridad en la recaudación previsional y al sindicato ahora se trasladará a otras grandes empresas del país de cualquier rubro, que hacia adelante, y con la embestida moyanista como amenaza, deberán ocuparse de que las empresas transportistas contratadas recauden los aportes a la obra social de los camioneros y al sindicato.
En el caso de Rabe, el éxito es más concreto y absoluto. Moyano ya fue informado desde el Gobierno que el sindicato recibirá los casi 90 empleados de la empresa dedicada a la comercialización de materiales para la construcción, que hoy están afiliados al gremio de empleados de Comercio de Armando Cavalieri. Luego, el resto de las compañías del sector tendrá que hacer lo mismo, con lo cual se espera que Cavalieri pierda aproximadamente unos 1.000 afiliados en las próximas semanas. No es el primer avance sobre el gremio de empleados de Comercio en el que triunfa Moyano. Ya logró quitarle los operarios de logística, transporte, distribución en galpones, manejo de unidades clarks y el resto de las actividades con vehículos (aunque se trate de ayudantes o colaboradores y no choferes) que operen en súper e hipermercados mayoristas y minoristas.
Para Rabe, el cambio implicará un aumento en los costos laborales de aproximadamente $ 1.000 por trabajador, ya que los operarios pasarán a cobrar el mínimo de convenio de camioneros de $ 3.500 mensuales. Esto, sin contabilizar las horas extras. Hasta anoche, y ya con los resultados cerrados, no se conoce que desde las huestes de Cavalieri exista la alternativa de alguna protesta.


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