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Garzón: nueva estrella de la costa esteña
La localidad es habitada por apenas 200 personas. El turismo la empieza a descubrirla.
Pero quienes visitan Garzón no imaginan que esa pequeña localidad semidespoblada llegó a tener 2.000 habitantes entre 1930 y 1950, cuando la actividad industrial y comercial giraba en torno al molino y a la estación del ferrocarril. Había 6 carnicerías, 5 fondas, 7 herrerías, varias peluquerías, almacenes, zapaterías y hasta una farmacia.
El tren pasaba con cuatro frecuencias diarias, dos a Montevideo y dos a Rocha. Había también una línea de ómnibus a San Carlos; carruajes que trasladaban gente desde y hacia la estación con cada frecuencia de tren y un ómnibus chico que cumplía la misma función que los carruajes.
Cuando comenzó a decaer el trabajo en el molino, el cual daba trabajo a productores de trigo y maíz de la región, dejó de funcionar el ferrocarril y con la construcción de la Ruta 9 a más de 11 kilómetros del pueblo, los habitantes se comenzaron a trasladar hacia San Carlos y Rocha. Actualmente existe un destacamento policial, la Junta local, una policlínica, la iglesia, una escuela, y los adolescentes que asisten al colegio en San Carlos son trasladados por una camioneta de la zona.
Sin embargo, este recóndito pueblo fue noticia en el prestigioso periódico estadounidense Wall Street Journal, que recomendó el restorán de Mallmann. «El Garzón, en el interior de Uruguay, tiene calles de tierra, perros callejeros y ravioles de 48 dólares», es el encabezado de la crítica gastronómica publicada. «Vaya hasta Miami. Tome un vuelo de nueve horas hacia Montevideo, métase en un automóvil y conduzca 200 kilómetros a través del campo hasta llegar a Garzón. Después deberá conducir unos 15 minutos sobre calles de tierra sin señales, flanqueadas a ambos lados por vacas pastando», señala. El propio Mallmann reconoce que «algunas personas vienen, ven el pueblo y dicen: ¿qué demonios es esto?, me voy ya mismo», aunque aclara que hay un pequeño grupo de personas adineradas como él, que se enamora del lugar y se quiere quedar para siempre...


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