30 de julio 2014 - 00:00

Gaza bajo fuego: mueren 120 palestinos en ataques israelíes

Los hospitales en la Franja de Gaza no dan abasto para atender al abultado número de heridos que ocasionan los constantes ataques israelíes, algunos de los cuales afectaron instalaciones médicas.
Los hospitales en la Franja de Gaza no dan abasto para atender al abultado número de heridos que ocasionan los constantes ataques israelíes, algunos de los cuales afectaron instalaciones médicas.
Ciudad de Gaza - Más de 120 cuerpos fueron trasladados ayer a las diferentes morgues de Gaza, en la que es hasta ahora la jornada más sangrienta de la ofensiva bélica emprendida por Israel el 8 de julio, que ya dejó 1.230 víctimas fatales, en medio de nuevos entredichos por una posible tregua humanitaria que no acaba de llegar.

Durante la madrugada de ayer, la marina de guerra, la aviación y la infantería israelíes recrudecieron los ataques en todo el territorio de la Franja, incluido el centro de la ciudad de Gaza.

Viviendas, centros de prensa, zonas de cultivo y mezquitas fueron alcanzados por morteros y misiles israelíes, que causaron la muerte de al menos un centenar de personas y heridas de diversa consideración a 500 más, en la jornada más mortífera desde que comenzó la ofensiva israelí, el 8 de julio.

El Ejército israelí atacó también la residencia de Ismail Haniye, el exprimer ministro de Hamás y vicepresidente del movimiento islamista, que fue completamente destruida, así como oficinas de medios vinculadas al grupo.

Además dejó a la población, calculada en 1,8 millón de habitantes, en la oscuridad al atacar e inutilizar la única central eléctrica de Gaza, que tras resultar incendiada suspendió su actividad.

Responsables de la compañía advirtieron de que la planta "quedó inútil" y dejó de producir electricidad en un territorio donde sólo el 20% de la población disfrutaba de cuatro horas diarias de suministro.

Las sirenas siguieron sonando ayer en regiones del sur de Israel alertando del disparo de cohetes por milicias palestinas, que desde el inicio de la operación superan los 2.600, según informó el Ministerio de Defensa israelí.

Las tropas israelíes mantuvieron, por su parte, la ofensiva dentro del perímetro de la Franja y en sus inmediaciones.

En la zona, según un comunicado del Ejército, "sus fuerzas identificaron a cinco terroristas emergiendo de un túnel". "Los terroristas dispararon a las tropas, que respondieron. Además, las fuerzas descubrieron munición, incluidos rifles de asalto AK-47, ametralladoras y artefactos explosivos", agregó el texto.

En el plano diplomático, la intervención internacional no logra todavía poner coto a un conflicto que ya causó la muerte a 1.230 personas, en su mayoría civiles palestinos, y más de 6.700 heridos. Desde que comenzó la operación en Gaza también fallecieron 53 soldados israelíes.

El secretario general del Comité Ejecutivo de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), Yaser Abed Rabo, anunció ayer en rueda de prensa en Ramala que las facciones palestinas habían aceptado una propuesta de alto el fuego durante 24 horas, que se podrían prorrogar en otras 48, según una petición de la ONU.

Sin embargo, poco después de este anuncio, Sami Abu Zuhri, portavoz de Hamás en Gaza, desmintió la información y aseguró que la declaración "no refleja la postura de la resistencia".

Hamás no aceptará ningún "alto el fuego sin que cese la agresión y se levante el cerco", agregó Mohamed Deif, jefe de las Brigadas Ezzedin al Qasan.

Esta declaración, que reitera la posición de los dirigentes islamistas desde el comienzo de la nueva ocupación israelí, fue hecha antes de un importante viaje a El Cairo de una delegación de la OLP, así como de los principales movimientos políticos palestinos, para negociar la tregua humanitaria.

Agencias EFE, AFP, DPA y ANSA