La visión "popular" es que hoy el mundo está más globalizado que nunca, y que esto ha incrementado la desigualdad entre pobres y ricos a niveles sin precedentes. En 1768 existían en el mundo 81 países, que treparon a 117 y 172 en 1850. La expansión europea de mediados del siglo XIX generó una reducción en su número, que cayó a 79 en el año 1900. A partir de ahí pasamos a 105 a mediados de siglo y terminamos 2000 con 210 circunscripciones políticamente autónomas, que a fines del año pasado llegaban a 212. Nunca antes en la historia tuvimos tantos países políticamente independientes. En el año 1900 no existía ningún país que aplicara el sufragio universal y elecciones regulares y apenas el 5% de la población mundial podía escoger libremente algunos de sus líderes políticos. Para el año 2010, 117 países podían ser considerados auténticas democracias, con cerca del 65% de la población mundial. La desigualdad entre los países y la pobreza extrema están en el punto más bajo de al menos los últimos 20 años, mientras la expectativa de vida se encuentra en el nivel más alto de la historia de la humanidad y la felicidad de las personas parece estar creciendo en la mayoría de los países. Si bien es cierto que no todos son ganadores, los beneficios de las políticas "globalizadoras" son un hecho que no se puede discutir.
En la primera rueda de la semana el Promedio Industrial retrocedió el 0,169% a 16.276,69 puntos, anotando así dos bajas consecutivas.
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