10 de julio 2009 - 00:00

GM sale hoy mismo del concurso preventivo

Nueva York - Un juez de Estados Unidos rechazó ayer un pedido para congelar el proceso de venta de la automotriz General Motors porque dijo que hacerlo podría derivar en la liquidación de la gigantesca firma. Fuentes cercanas a la operación dijeron que la venta a un grupo liderado por el Gobierno de Barack Obama podría cerrarse hoy mismo, y GM saldría automáticamente del concurso preventivo, la figura jurídica prevista en el célebre «Chapter 11» de la Ley de Quiebras de ese país.

Con su fallo, el juez Lewis Kaplan permitió que avance dicha operación; el Departamento del Tesoro y el Gobierno de Estados Unidos, que se quedaría con cerca del 60% de la denominada «Nueva GM». La automotriz busca vender sus mejores activos a dicha «Nueva GM» controlada por el Gobierno, que ofrece miles de millones de dólares en financiamiento sólo si la operación se concreta antes del 10 de julio. Kaplan aceptó escuchar al grupo de acreedores que pidió frenar el proceso, pero dijo que la posibilidad de que tengan éxito en su reclamo es «mínima».

GM fue la protagonista de la mayor convocatoria de acreedores del sector industrial en la historia de Estados Unidos, luego de meses de caída en sus ventas provocadas por una de las peores recesiones en décadas en la economía internacional.

La empresa con sede en Detroit no hizo comentarios tras la decisión judicial, pero está previsto que hoy su CEO, Fritz Henderson, brinde una conferencia de prensa en los cuarteles generales de la compañía.

Pese a la decisión del juez Kaplan, la venta de GM aún podría enfrentar otras trabas. Los abogados en una causa en Arizona dijeron en un documento que planean apelar la venta de GM. Allí se investiga una muerte relacionada con un Chevy Malibu.

El magistrado dijo que oirá los argumentos de las eventuales apelaciones en la semana del 20 de julio, aunque agregó que las mismas podrían quedar en la nada al concretarse la venta.

De hecho, ayer el juez Robert Gerber coincidió con su colega en afirmar que la causa por el Chevy Malibu «tiene pocas chances de éxito» en su intento por frenar la escisión de GM.

La empresa en tanto trabaja después de la bancarrota, y según versiones Bob Lutz quedará en un papel clave en el interior de General Motors. Se está además trabajando en dotar de un «Golden Parachute» (una salida elegante y onerosa) para Rick Wagoner a quien, igual que el mencionado Lutz, se lo removió del cargo de CEO (director ejecutivo).

El plan de jubilación de Wagoner representa un problema para la casa automotriz dado que el Estado será el principal accionista de la «Nueva GM». Wagoner podría obtener hasta u$s 20 millones en el paquete de desvinculación.

La nueva GM que saldrá de la bancarrota tendrá una deuda de u$s 48.000 millones y un valor de mercado de entre u$s 63.100 millones y u$s 73.100 millones.

Agencias Reuters y ANSA

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