16 de diciembre 2008 - 00:00

Gobernadores se aferran a plan de Cristina

Sergio Urribarri (Entre Ríos) y José Alperovich (Tucumán) no ocultaron la euforia durante el acto. Más moderados se los vio, en cambio, a Scioli, Insfrán (Formosa), Schiaretti (Córdoba), Jorge (La Pampa), Capitanich (Chaco) y Beder Herrera (La Rioja).
Sergio Urribarri (Entre Ríos) y José Alperovich (Tucumán) no ocultaron la euforia durante el acto. Más moderados se los vio, en cambio, a Scioli, Insfrán (Formosa), Schiaretti (Córdoba), Jorge (La Pampa), Capitanich (Chaco) y Beder Herrera (La Rioja).
El plan de obras públicas por $ 111.000 millones anunciado ayer por Cristina de Kirchner para hacer frente a los coletazos de la crisis financiera internacional generó previsibles señales de aceptación en el lote de gobernadores que asistió al acto encabezado por la Presidente en la quinta de Olivos.
La obra pública constituye en el interior un motor clave de generación de puestos de trabajo, por lo que el aliento desde la Casa Rosada de esta estrategia significa una dosis de cierto alivio para los mandatarios, golpeados ahora por la debacle mundial, en un contexto de cuentas en rojo.

Impacto

Por caso, el chaqueño Jorge Capitanich aseguró que el ramillete de obras tendrá un «impacto inmediato» en materia de «reactivar el consumo, la producción y el empleo».
«Estamos hablando de una auténtica revolución a nivel del sector y, en términos macro, cinco puntos de inversión pública del Producto Bruto Interno es un récord histórico», enfatizó, y destacó que la inversión pública «tiene un impacto extraordinario en el empleo. Duplicar éste en la Argentina, en un escenario internacional desfavorable, francamente es muy bueno», dijo.
Según el mandatario justicialista, el plan «mejora sustancialmente la infraestructura». «Muchas familias nuestras van a tener acceso a agua potable que antes no tenían, a cloacas, a energía, a viviendas, a pavimentos urbanos y a rutas», explicó, además de agregar que fueron «consultados» y que ya trabajan «en los acuerdos para las licitaciones pertinentes con la estrategia de financiamiento».
En sintonía, el entrerriano Sergio Urribarri consideró que el megaplán «refuerza las expectativas de crecimiento de la provincia» y destacó que «el carácter descentralizado de esta iniciativa les dará una activa participación a los gobiernos provinciales y municipales».
«Es una cifra récord en materia de inversión pública», resaltó también, y destacó que «permitirá que todas las empresas pequeñas y medianas de la Argentina puedan trabajar».
Por su parte, el neuquino Jorge Sapag sostuvo que el programa «pretende revertir seriamente la crisis en 2009». «Pero necesitamos de la comprensión de la dirigencia de todo el país y de la provincia también; de partidos políticos, de distintos gremios estatales y privados, empresarios y dirigentes de las organizaciones de la sociedad», advirtió.
Los halagos surgieron incluso de distritos díscolos, como Catamarca. «Por primera vez no tratamos de paliar una crisis produciendo ahorro, sino que seguimos adelante invirtiendo en la obra pública», destacó Juan Acuña, ministro de Obras Públicas del ex radical K Eduardo Brizuela del Moral.

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