17 de septiembre 2010 - 00:00

Gobierno apunta a la “caja” automotriz

Lejos del clima casi bélico que se suponía podía haber por el escenario previo, tras la denuncia por parte de la AFIP de la falta de pago del Impuesto a las Ganancias del sector, los presidentes de las automotrices se reunieron ayer con el titular del ente recaudador, Ricardo Echegaray, para aclarar la situación. Y, sin duda, algo quedó claro: el Gobierno está preocupado por los ingresos fiscales para 2011, un año en el que electoralmente se juega su futuro.

La síntesis de esa preocupación salió de boca de otro de los participantes oficiales en esa reunión, la ministra de Producción, Débora Giorgi. Para explicar el motivo de por qué fueron convocados los empresarios, se basó en una frase contundente: «El modelo del Gobierno está basado en el superávit fiscal». Del encuentro, también participó el secretario de Comercio, Guillermo Moreno.

Después de un comienzo con cierta tensión, Echegaray buscó acercar posiciones y quitarles a los directivos de las terminales la sensación de que eran los malos de la película. El funcionario explicó que el informe difundido el domingo pasado -en el que sugería una fuerte evasión del sector- no era exclusivo de las automotrices. Por esa misma radiografía ya había pasado el sector avícola y el molinero. Es más, Echegaray les adelantó que el domingo próximo será el turno de cerealeras. De todos modos, los directivos -que fueron representando a la asociación que los agrupa (ADEFA)- no dejaron pasar la ocasión para manifestarle el malestar por haberse enterado del informe por los diarios.

Con esta aclaración, se pasó al tema que más le interesaba al Gobierno, el del pago de impuestos. Echegaray quiso saber cuáles son las proyecciones del nivel de actividad para este año y 2011 para conocer, con esos datos, cuánto va a recaudar el fisco por la industria automotriz. Esto hizo pensar que la denuncia de la AFIP buscó más que nada ablandar a los empresarios para después convocarlos a la reunión y que lo que quiere saber el Gobierno es con qué «caja» va a contar el año próximo.

Ante la consulta del titular de la AFIP, los empresarios explicaron que durante 2009, por la crisis financiera mundial, el sector no tuvo las ganancias supuestas y que, si bien la facturación fue alta, la rentabilidad no siguió esa lógica. Que en 2010, la situación mejoró y se espera para 2011 un año como el actual o ligeramente menor y que la situación dependerá de cada empresa en particular.

Concretamente, Echegaray quiso saber si 2011 será un año tan bueno como 2008, que registró récord histórico de ventas, a lo que los empresarios le respondieron que ellos lo deseaban tanto o más que el Gobierno.