14 de agosto 2013 - 18:33

Gobierno captura más créditos de los bancos

• A través de fideicomisos y empresas el sector público lidera el ranking de deudores bancarios del sector privado.

Gobierno captura más créditos de los bancos
Ante la falta de fuentes genuinas de financiamiento, más allá de la emisión monetaria, el Gobierno ha potenciado el rol de fideicomisos y de empresas públicas para cubrir los agujeros fiscales, erigiéndolos así como los principales deudores del sector privado del sistema financiero local. Según los últimos datos del BCRA, el mayor deudor privado es el Fideicomiso de Administración Importación de Gas Natural, con casi $ 5.050 millones a marzo pasado, seguido por el Fideicomiso Financiero Gas II, con $ 4.348 millones. En el top ten, además de estos dos fideicomisos lanzados por el Gobierno, figuran luego Austral Líneas Aéreas Cielos del Sur, con créditos por $ 4.105 millones; el Fideicomiso Financiero de Financiamiento Cammesa, con $ 3.938 millones, y en el séptimo y en el décimo lugar se ubican YPF y Energía Argentina SA, con $ 2.069 millones y $ 1.701 millones, respectivamente. Recién en el quinto lugar aparece la primera empresa privada, la siderúrgica de Techint, Siderar, con $ 2.709 millones, y detrás Molinos Río de la Plata, del grupo Pérez Companc, con $ 2.610 millones. El resto del top ten lo completan en la octava y novena posición las cerealeras Bunge Argentina y Cargill, con $ 2.038 millones y $ 1.727 millones, respectivamente.

Los principales deudores del sistema concentran casi el 6% del total de préstamos al sector privado, mientras que los 100 mayores representan el 15,5% del total de financiamiento. En el listado de los mayores 100 deudores del sector privado no financiero figuran otros vinculados al sector público, como el Fideicomiso de Gas -Ampliación Gasoducto Sur- con $ 443 millones y la Casa de la Moneda con $ 322 millones.

Otra particularidad que muestra el uso de estos fideicomisos es que, a diferencia de las empresas privadas, se observa un menor número de entidades financieras que los asisten. Por ejemplo, en los casos del Fideicomiso de Importación de Gas y del de Cammesa es el Banco Nación el único que lo asiste financieramente; algo similar ocurre con el resto de los fideicomisos y compañías públicas que reciben crédito de dos o tres entidades. En cambio, en el caso de las privadas son siempre más de una docena como mínimo. Siderar tiene créditos con 12 bancos, Molinos con 25, Bunge 22 y Cargill 16. Sólo el caso de YPF, por su magnitud e historia en el mercado, muestra una mayor apertura de fuentes de financiamiento con 23 entidades. Pero más allá del efecto "crowding out" (restar crédito al sector privado), lo que ha llamado la atención de los analistas es que el Gobierno está aumentando el uso de estas fuentes alternativas de financiamiento y que, además, no llegan a computarse en las cuentas públicas, ni los gastos en que incurren.

Si algo le ponderaron los economistas a Domingo Cavallo al frente del Palacio de Hacienda era su creatividad para maquillar las cuentas públicas. Los más avezados analistas del mercado local pasaban horas descubriendo los artilugios usados por el exministro y no siempre daban con ellos. Ahora el maquillaje y la audacia parecen superar los conocimientos de los analistas sobre la burocracia y los vericuetos del sector público no financiero. Por eso, aconsejan no mirar sólo el déficit fiscal, sino el total de necesidades de financiamiento. Aun así, reconocen que se les escapan gastos y financiamiento.

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