4 de febrero 2010 - 00:00

Gobierno designó a Marcó del Pont y avanzan cambios en BCRA

Miguel Pesce y Mercedes Marcó del Pont, para la foto ayer, luego de anunciarse la designación de la hasta ayer titular del Banco Nación.(arriba) En conferencia de prensa, Cristina de Kirchner hizo los anuncios del caso, a un mes de iniciado el conflicto por los cambios en el Central.(abajo)
Miguel Pesce y Mercedes Marcó del Pont, para la foto ayer, luego de anunciarse la designación de la hasta ayer titular del Banco Nación.(arriba) En conferencia de prensa, Cristina de Kirchner hizo los anuncios del caso, a un mes de iniciado el conflicto por los cambios en el Central.(abajo)
La designación de Mercedes Marcó del Pont al frente del Banco Central revela, sin mayores matices, cuál es el proyecto del kirchnerismo con la entidad: avanzar en una ley que modifique su Carta Orgánica. «Será un punto intermedio entre tener otro Ministerio de Economía y la autonomía que tiene hoy el BCRA», se confesaba ayer al mediodía ante este diario, un alto integrante del gabinete de Cristina de Kirchner al confirmar que comenzará a trabajarse sobre esta intención.

El objetivo de Olivos es simple. Si avanza esta reforma de la Carta Orgánica, Marcó del Pont no tendrá problemas en liberar, para proyectos productivos y eventualmente desarrollistas, las llamadas reservas de libre disponibilidad que, a números de hoy, ascienden a los u$s 17.000 millones, desagregadas de los aproximadamente u$s 48.200 millones del total.

La idea general de fondo, adelantada ayer por este diario, es que el nuevo Central que manejará Marcó del Pont, tenga desde ahora un «perfil productivo». El propósito tras la reforma, es que el control de las reservas pase a ser responsabilidad de Olivos, la política monetaria y cambiaria se maneje desde la presidencia de la Nación y sea el jefe de Estado quien indique qué tipo de créditos y préstamos deberá fomentar la entidad.

El nuevo Central, donde Marcó del Pont convivirá con el directorio más K de todos los años kirchneristas (ver aparte), trabajará antes que en la reforma del Central en liberar lo antes posible el Fondo del Bicentenario, presionar a los bancos para que abran más sus líneas de créditos a las empresas y menos al consumo y continuará la política de control del dólar pero dentro de un esquema de flotación.

Como se ve ahora, Mario Blejer (el primer elegido por los Kirchner para suceder a Redrado) no encuadraba en este esquema diseñado en las últimas semanas desde Olivos. En este sentido, se dio la semana pasada una situación paradójica: mientras se definía la situación de Redrado y se pensaba en Marcó del Pont para su sucesión, Blejer disertaba en el Foro de Davos, escenario archienemigo de los Kirchner. La modificación de la Carta Orgánica deberá salir por ley. Por esto, ya comenzó el principal operador oficial del Gobierno a tallar en el Congreso para conseguir los apoyos necesarios en Diputados. Es el presidente del bloque del Frente para la Victoria, Agustín Rossi, el primero en hablar públicamente de la modificación y quién tiene la tarea de conseguir los votos necesarios para que la Cámara baja avance el proyecto. Acompañará la propuesta Carlos Heller, y en teoría deberían sumarse, entre otros, Martín Sabbatella, Vilma Ibarra, Ariel Basteiro y otros 10 legisladores de centroizquierda. En el Senado, la negociación sería personal de Néstor Kirchner y estará vinculada a la distribución de las reservas que quedarán liberadas después de aprobada la reforma.

La decisión de mudar a Marcó del Pont del Nación, donde en enero había reasumido por un período de cuatro años más, hacia el Central tiene, entre otros condimentos, tres factores fundamentales. En primer lugar, la economista es una de las pocas que hablaba de la modificación de la Carta Orgánica desde hacía varios años y no desde la crisis por la salida de Redrado y el Fondo del Bicentenario. Incluso, al ser electa diputada en 2005, incluía en sus propuestas este proyecto, sin acompañamiento firme desde el Frente para la Victoria. Es además una de las primeras defensoras del modelo económico K desde sus inicios, y su nombre suena siempre como eventual ocupante del Palacio de Hacienda. Incluso, ante la salida de Carlos Fernández el año pasado, compitió cabeza a cabeza con Amado Boudou. Dentro de las defensas del plan económico K, se incluyen declaraciones de Marcó del Pont de diciembre pasado, donde defendía el uso de reservas para proyectos de desarrollo industrial, incluso por encima del destino oficial que habla de la garantía para el pago de deuda externa.

El tercer punto de importancia para la elección de la economista, es la consideración que tiene de ella desde hace algunos años. Comparten también las observaciones sobre los reclamos de tratamiento igualitario de género. Es además una de las pocas personas con las que tiene diálogo y debate sobre la marcha de la economía, y con la que, a veces, discute cuestiones de política monetaria, cambiaria y real. Su elección demuestra además que, al menos por esta vez, logró torcerle el brazo a su marido, ya que el plan personal de Néstor Kirchner era premiar la fidelidad de Miguel Pesce y otorgarle la presidencia formal del BCRA, al menos hasta setiembre.

Mercedes Marcó del Pont era hasta ahora presidenta del Banco de la Nación, donde sucedió a Felisa Micelli cuando ésta se mudó a su fallida gestión en el Ministerio de Economía. Tiene 50 años y si se aprueba su nombramiento, será la primera mujer en ser designada en este cargo. Tiene perfil estrictamente heterodoxo, integró el proyecto del Plan Fénix y se graduó como economista en 1982 en la Universidad de Buenos Aires. Hizo luego estudios de posgrado en la Universidad de Yale (EE.UU.) y trabajó como directiva de la Fundación de Investigaciones para el Desarrollo (FIDE) con Héctor Valle.

Defensora histórica de un rol activo del Estado, es sobrina nieta del precursor del desarrollismo, Rogelio Frigerio. De hecho, sus primeros pasos políticos los dio en el MID de Arturo Frondizi. Cuando este partido apoyó en 1989 la exitosa candidatura presidencial de Carlos Menem (1989-1999), Marcó del Pont ingresó como asesora de temas productivos de la Secretaría de Planificación de la Presidencia, pero se fue en 1991 tras la llegada del neoliberal Domingo Cavallo al Ministerio de Economía. Ya en el Gobierno de Néstor Kirchner (2003-2007), en los comicios legislativos de 2005, ocupó el tercer lugar en la lista oficialista de candidatos a diputados e ingresó así en el Parlamento.

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