23 de noviembre 2016 - 00:00

Gobierno disimula crisis en gabinete

A pesar de las desmentidas sigue la auditoría presidencial sobre Salud, Producción, Cancillería y Medio Ambiente. El enigma de Lousteau.

Marcha atrás. Marcos Peña les bajó ayer el tono a los cambios de gabinete. La puja dentro del Gobierno, de todas formas, continúa.
Marcha atrás. Marcos Peña les bajó ayer el tono a los cambios de gabinete. La puja dentro del Gobierno, de todas formas, continúa.
 Como si algún asesor estrella le hubiera garantizado que no es el momento para mover el gabinete, Marcos Peña salió a desmentirse a sí mismo ayer y afirmó que no está previsto que se produzcan "cambios".

"No hay previstos cambios en el gabinete", dijo el funcionario. Dando vuelta hasta algunas afirmaciones oficiales, como la que hizo el vicecanciller Carlos Foradori, que públicamente reconoció el alejamiento de su cargo aunque no hay aún decisión sobre su destino futuro, Peña definió: "A un año de la elección que hoy cumplimos, sentimos que se ha hecho un gran trabajo con el equipo de gobierno que ha seleccionado el presidente Macri. Estamos más entusiasmados que nunca para todo lo que viene por delante".

El lunes, Peña había admitido que podían producirse cambios en las segundas líneas de distintas carteras. El propio Gobierno no ocultó e informó por canales varios que el primer objetivo de los cambios en el gabinete era la segunda línea del Ministerio de Salud, es decir los secretarios, y que inclusive se analizaba el propio futuro del ministro Jorge Lemus. Gobernadores, hasta María Eugenia Vidal, de todo el país se quejaron ante Macri por los problemas en la falta de provisión de vacunas y medicamentos en proporciones nunca vistas hasta ahora.

Además están en análisis cambios en el Ministerio de Ambiente, donde el rabino Sergio Bergman recibió críticas múltiples desde adentro y afuera del Gobierno y hay auditoría de cerca sobre la gestión de Francisco Cabrera (Producción) y Oscar Aguad (Comunicaciones). Ninguna de estas acciones del macrismo fue negada hasta ahora en la intimidad por el Gobierno. Peña ayer decidió ponerle un freno a todo ese movimiento.

En la actual situación, una vez recopilada la información del desempeño anual, la "evaluación política" de los cambios a realizar quedará a cargo de Peña y de los ministros coordinadores Mario Quintana y Gustavo Lopetegui.

El jefe de Gabinete se refirió a la situación judicial de algunos miembros del Gobierno, como la vicepresidenta Gabriela Michetti, y sostuvo que "cualquiera que tenga que responder ante la Justicia lo hará con tranquilidad".

Además, enfatizó que "la credibilidad del Gobierno está intacta" y dijo que "no tiene nada que ocultar. Estamos con tranquilidad respecto a la integridad y transparencia de los funcionarios de este Gobierno", dijo.

Otros cambios van mas allá de todo ese ruido en el Gobierno. Los pasillos de la Casa Rosada saben que Macri no está contento con la fluidez de la información internacional que le llega por algunos canales. El caso EE.UU. es central en ese punto. Martín Lousteau ya confirmó que bajará a la Capital en 2017 para pelear la elección porteña con su fuerza ECO. Es un peligro para Horacio Rodríguez Larreta y para el PRO. Y una incompatibilidad para un embajador de Macri.