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Gobierno garantizó $ 3.000 millones para fin de año
Son partidas no presupuestadas disponibles antes de enero de 2011. Habrá plan «felices fiestas»
Roberto Feletti
Con esta noticia, los Kirchner podrán sentarse en las próximas semanas para diseñar una de las actividades que más pueden entusiasmar a un gobernante: un plan de buenas noticias para diciembre. Entre otras medidas, se estudia el adelanto del medio aguinaldo de los empleados públicos para antes de Navidad, alguna liquidación extra para los beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo, adelantos de partidas para provincias amigas para que tomen decisiones similares con sus trabajadores del Estado y alguna que otra medida para la clase media y los jubilados. Desde la próxima semana, se recibirán propuestas para analizar con una sola condición: que no se hagan públicas hasta que se anuncien en las primeras semanas de diciembre en Casa de Gobierno.
Paradójicamente, esta posibilidad de adelantar ingresos del año que viene para este fin de año tiene más factibilidad de concretarse si el Congreso no aprueba el proyecto de Presupuesto elaborado por el Gobierno. Sucede que para 2011 se repite un clásico fiscal del kirchnerismo: subestimar partidas de ingresos y colocar metas numéricas de gastos. Esos $ 3.000 millones provienen precisamente de los resabios de 2010 de esa política y de los primeros resultados de 2011 de la misma forma de estimar ingresos y gastos. Se sabe, además, que la mayoría opositora en el Congreso no aceptará avalar un Presupuesto con estas características, con lo que, tal como adelantó este diario, Cristina de Kirchner se prepara para gobernar sin una ley de este tipo y con el esquema de ingresos y gastos de 2010. Recién para diciembre, cuando ya hayan pasado las elecciones de octubre, debería haber una aprobación de Presupuesto sobre ejercicio vencido. Mientras tanto, durante todo el año electoral, el Gobierno se manejará con partidas de ingresos extras por fuera de lo estipulado.
En parte, los Kirchner habían decidido cambiar de estrategia en la presentación del Presupuesto para 2011, y en lugar de subestimar ingresos para después distribuirlos por decreto, como hizo en años anteriores, los blanqueó en unos $ 50.000 millones, con el fin de garantizarse su asignación en un año electoral. El Ministerio de Economía elevó así en $ 39.000 millones la meta de los ingresos por DGI y Aduana, y en $ 11.000 millones los de la ANSES. En anteriores proyectos se subestimaron los ingresos para dejarle las manos libres al jefe de Gabinete de ministros para decidir la reasignación de partidas de gastos en función del crecimiento real de la recaudación.
Pero ahora, sin esas facultades delegadas y con un Congreso adverso, la Casa Rosada prefirió blanquear esas asignaciones y tratar de que se voten en el recinto y queden legitimadas recién para fines de 2011, luego de la elección presidencial.
La meta de crecimiento de los recursos tributarios es del 22%, aunque algunos especialistas sostienen que el mayor dinamismo del consumo podría elevarla por encima del 30%. Si se diera este porcentaje de distorsión, los ingresos extras que tendría el Gobierno superarían los $ 35.000 millones. A este dinero habría que restarle los $ 3.000 millones que se usarían antes de este fin de año.
En total, Economía prevé recaudar $ 492.179 millones el año próximo, de los cuales $ 368.732 millones se originarían en la DGI y Aduana, y $ 123.447 millones en la ANSES, con crecimientos del 21,5 y del 23,5% anual, respectivamente.
Ayer, el viceministro de Economía, Roberto Feletti, volvió a defender el proyecto de Presupuesto 2011, asegurando que «la proyección de crecimiento y del gasto es absolutamente prudente, conforme al escenario internacional y a la evolución de la economía actual. Fue exitosa respecto del año pasado para salir rápidamente de la crisis y se vio en la recuperación de hoy», completó el funcionario.


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