5 de noviembre 2010 - 00:00

Gómez Cornet en su esplendor

En la Fundación Alon para las Artes/ Centro de Documentación, se rinde homenaje a Ramón Gómez Cornet (Santiago del Estero, 1898-1964) a través de una muy cuidada selección de 16 obras bajo la curaduría de Ana Canakis. Se ha publicado también un excelente libro catálogo con reproducciones color con gran parte de las obras existentes en museos, galerías y colecciones privadas así como las aquí exhibidas. El texto de Canakis introduce en la vida y obra de un artista que, como Victorica, Policastro, De la Mota, Batlle Planas, Alonso, la Fundación Alon procura evocar como artistas influyentes en la historia de nuestra plástica.

Como muchos artistas jóvenes de la época, Gómez Cornet partió a Europa a principios del siglo pasado, donde durante cinco años tomó contacto con los grandes movimientos renovadores de las primeras décadas del siglo XX: cubismo, fauvismo, futurismo. Al volver a la Argentina en 1921 expuso por primera vez en la galería Chandler de la calle Florida pero posteriormente destruyó su obra y se instala en su provincia natal.

Su formación europea era muy sólida pero se dio cuenta de que lo aprendido y los ismos no le permitían expresar el hombre y el paisaje santiagueño, por eso «nació en mí el deseo de redescubrirnos, de auscultar el pulso de nuestra propia existencia, saber lo que queríamos, a dónde íbamos», escribió. A Gómez Cornet se lo reconoce por la imagen de niños y niñas cuyos rasgos comunes son los ojos grandes, melancólicos, honda mirada, pobremente vestidos, pies descalzos que no disimulan la humildad de su origen. Las figuras están centralizadas, no hay paisaje ni nada que distraiga la visión, son atemporales. Debe destacarse la obra «Isaura» (1960), una niña con las trenzas características con las que las pintaba, el gesto humilde y la mirada intensa.

Quizás influido por su conocimiento de las obras de los grandes artistas que vió en sus visitas a los museos europeos, pintó floreros y flores con gran vibración cromática, manchas de colores, sin entrar en detalles descriptivos. Los paisajes de escenarios naturales de las provincias del Norte, generalmente de pequeño formato,

también revelan su conocimiento del oficio, utiliza colores intensos, la pincelada es texturada.

En «Casa paterna», Canakis destaca cómo el artista se acercó al impresionismo pero vinculado a su tierra y a su gente. De tonalidades bajas, las rectas de la construcción se oponen a las ramas y al tronco del árbol y una luz intimista que proviene de «su tierra, su pueblo, su alma». Gómez Cornet participó en varias exposiciones con Basaldúa, Norah Borges, del Prete, Figari, Raquel Forner, Pettoruti, Xul Solar, Guttero y Spilimbergo en Amigos del Arte, obtuvo el primer Premio del Salón Nacional en 1937 por «Muchachos santiagueños», Colección Museo Nacional de Bellas Artes al que también pertenece el «Retrato de Rosario» (1934). En 1943 fundó el Museo provincial de Bellas Artes de Santiago del Estero y que en su nueva sede del recientemente inaugurado Centro Cultural de esa provincia, se reunió la más importante colección de sus obras procedentes de instituciones nacionales, provinciales y colecciones privadas, hecho consignado por este diario (30/8/10) y que no tuvo repercusión en nuestra capital.

Artista de gran trayectoria, en 1952 participó del envío argentino a la Bienal de Venecia, fue invitado en1962 al XIII Premio Palanza, integró importantes muestras colectivas e individualesa, mereció elogios de la crítica especializada y su nombre aparece en importantes libros y en las revisiones que se hacen actualmente de los diferentes movimientos de nuestra historia del arte, Una muestra delicada en la que trasciende la dignidad y el silencio de su tierra. (Viamonte 1465 Piso 10 de 12 a 19).

Dejá tu comentario