Gorosito quiere quedarse

Edición Impresa

Néstor Gorosito se presentó al entrenamiento de River y después de un corto diálogo con sus jugadores entrenó al equipo, confirmando que se va a quedar hasta que finalice su contrato en diciembre.

El técnico llegó a las 8.45, y quince minutos después lo hizo el dirigente del Consejo de Fútbol, Rodolfo Cuiña, con quien mantuvo un minuto de diálogo antes de la habitual charla con sus futbolistas, que fue de bajo perfil -teniendo en cuenta la crisis de identidad que padece el equipo- y duró sólo 8 minutos.

La charla fue meramente táctica y de aliento para los jugadores, tratando el entrenador de mostrarse entero después del respaldo que expresaron ayer los referentes del plantel (Ariel Ortega, Marcelo Gallardo y Matías Almeyda) ante Mario Israel, Domingo Díaz y Cuiña.

Luego de la práctica, alrededor de las 13, se concretó el esperado encuentro entre Gorosito y Aguilar en el estadio Monumental. La idea de los dirigentes es respaldar al técnico hasta el fin de sus mandatos, porque traer un reemplazante haría que tengan reuniones de consenso con los candidatos, algo que Aguilar no quiere conceder.

Gorosito no habló con la prensa y recién lo hará hoy en Ezeiza, después del entrenamiento. Seguramente dirá que «nunca se le pasó por la cabeza renunciar» y agradecerá el apoyo de los referentes, pero sabe íntimamente que debe ganarle el domingo a Gimnasia en el Monumental para mantener viva la esperanza de los hinchas y tener una semana tranquila.

Lo cierto es que Gorosito sabe que no tiene futuro en River, que, por el contrario, su trabajo en River tiene fecha de caducidad en diciembre, porque ninguno de los candidatos a presidente con posibilidades lo tiene en sus planes para 2010. Lo que quiere es terminar lo más dignamente posible su trabajo y no tener que irse antes de tiempo y con la cabeza gacha.

Dejá tu comentario