Bogotá - La ex rehén de las FARC Clara Rojas afirmó que la familia de Ingrid Betancourt ocultó durante dos meses una prueba de vida que había enviado a sus familiares, según declaraciones conocidas ayer.
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Rojas reveló en una entrevista publicada por el diario El Tiempo que el entorno íntimo de la ex candidata presidencial decidió ocultar la prueba de vida con el objetivo de preservar el protagonismo de Ingrid ante los medios de prensa.
Betancourt fue secuestrada junto con Rojas en febrero de 2002, en plena campaña para las elecciones. Estando en cautiverio, su agrupación política, Oxígeno, designó a Rojas como candidata a vicepresidenta.
Según Rojas, que fue liberada por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) a comienzos del año pasado, ése fue uno de los hechos que la distanciaron en la selva de quien había sido su amiga. «Es como si Ingrid hubiera estado secuestrada sola. La familia nunca se refería a mí, a pesar del sacrificio que había hecho. En ese aislamiento fue más duro descubrir que no podía contar con ellos. Me tenían olvidada. Nunca se referían a mí en sus declaraciones», se quejó Rojas. La abogada, que presentará en los próximos días su libro «Cautiva», dijo que en esa obra mantendrá el secreto sobre la identidad del padre de su hijo Emmanuel, que nació en la selva. Por otro lado, la ex rehén afirmó que fue separada de su hijo en la selva por una solicitud que Betancourt y el también cautivo coronel Luis Mendieta hicieron a los terroristas. «Los responsables de que me hubieran separado de Emmanuel fueron ellos», denunció.
A los pocos meses de haber nacido, el bebé fue entregado a la familia de un campesino en el departamento del Guaviare (este), que luego lo puso a disposición del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, en uno de cuyos albergues de Bogotá fue hallado en enero de 2008, pocos días antes de que las FARC liberaran de manera incondicional a su madre. Agencias DPA, EFE y AFP
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