26 de diciembre 2008 - 00:00

Grave amenaza a jueces de la polémica Bonafini

Hebe de Bonafini amenazó ayer con perseguir a los jueces y a sus familias si fallan contra autodenominadas Madres de Plaza de Mayo.
Hebe de Bonafini amenazó ayer con perseguir a los jueces y a sus familias si fallan contra autodenominadas Madres de Plaza de Mayo.
El presidente de la Asociación de Magistrados, Ricardo Recondo, evitó anoche formular un juicio sobre los ataques que Hebe de Bonafini lanzó ayer a los magistrados, durante la marcha que celebró la vuelta número 1.600 a la Pirámide de Mayo. Allí, la activista de las Madres de Plaza de Mayo lanzó una campaña basada en otra amenaza: todo juez que emita un fallo en desacuerdo de la agrupación, que se cuide, porque lo van a seguir a él «y a sus familias» adonde vayan. Ése fue el mensaje que la asociación se dedicó a distribuir vía mail y en la marcha de ayer como una forma de repudiar el fallo de la Cámara de Casación que dictaminó la liberación de Alfredo Astiz, Jorge Acosta y otros 19 ex militares acusados por crímenes de lesa humanidad. Todos permanecen encerrados debido a que el fiscal Raúl Plee apeló el dictamen. Se espera que hoy la Asociación emita un comunicado en respuesta a estas agresiones.
En la marcha que lanzó una campaña que busca denunciar a jueces corruptos, Bonafini sostuvo que «hay más de 400 jueces de la dictadura» y aseguró que no iban a dejar «un solo juez corrupto que funcione. Se van a tener que ir, y también los vamos a juzgar y condenar». También criticó a aquellos magistrados «que tienen (detenidos) a los pibes pobres, sin ninguna condena, pero condenados a vivir en la cárcel por años y años. De esos jueces, que tampoco cumplen su función para estos compañeros que están presos porque son pobres y negros, también necesitamos que nos manden los nombres».
En el comunicado que lanza la campaña, las madres calificaron la decisión de la Cámara de «total descaro de éstos y otros tantos cómplices que pretenden la libertad de los asesinos». No sólo repudiaron la decisión de los jueces Luis María García y Guillermo Yacobucci de la Sala II de la Cámara de Casación Penal, así como de Guillermo Gordo, Daniel Obligado y Ricardo Farias del Tribunal Oral Nº 5 de Capital Federal, sino que los acusaron de connivencia con los acusados. La agrupación también lanzó estas acusaciones para los magistrados Luis Francisco Miret, Antonio Alberto Endeiza y Carlos Martín Pereyra González de la Cámara Federal de Mendoza, quienes, según el comunicado, «dispusieron la libertad de todos los procesados por crímenes de lesa humanidad».
Pero, además, el rechazo de la madres de Bonafini cierra con una advertencia a dirigida a todo el Poder Judicial, en la que anuncian que van a realizar «acciones en los lugares adonde ellos y sus familias asisten: restoranes, peluquerías, casas de moda, concesionarias de automóviles. Allí vamos a decirles a los dueños de estos negocios quiénes son sus clientes: los jueces cómplices y sus crías. Y no vamos a descansar hasta que renuncien y les podamos hacer juicio para llevarlos a prisión». Durante la marcha, la agrupación también realizó una suelta de globos con una tarjeta en la que se solicitaba que «todos los que quieran denunciar a los jueces cómplices y corruptos» y figuraban los datos de la agrupación. Así comenzó la campaña que parece estar más dedicada a amenazar y atemorizar a los jueces que tienen a cargo causas por crímenes de lesa humanidad que a buscar que la Justicia implemente cambios y pueda finalmente acelerar los juicios.

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