16 de mayo 2011 - 00:00

Grave choque en la frontera norte de Israel: 20 muertos

Un palestino herido es asistido por otro manifestante en la localidad libanesa de Maroun Ras. Allí tuvo lugar una concentración para conmemorar la Nakbá, la «catástrofe» que significa para los árabes la derrota ante Israel.
Un palestino herido es asistido por otro manifestante en la localidad libanesa de Maroun Ras. Allí tuvo lugar una concentración para conmemorar la Nakbá, la «catástrofe» que significa para los árabes la derrota ante Israel.
Beirut y Jerusalén - En el peor incidente en la frontera norte de Israel desde la guerra del Líbano de 2006, diferentes protestas palestinas en conmemoración del 63 aniversario de la Nakbá -la «catástrofe» tras el establecimiento del Estado de Israel- dejaron ayer al menos una decena de muertos en el límite con Siria, otros diez en el borde con Líbano, uno en Gaza y 170 heridos.

La situación se salió de control cuando los manifestantes trataron de cruzar la frontera de Siria -cerca de los Altos de Golán, donde se realizaban las concentraciones- a Israel, lo que inició un tiroteo de parte de los soldados israelíes.

«Los agentes mantienen un enfrentamiento con los manifestantes, que están tirando piedras», declaró el portavoz militar, general Yoav Mordejai, que aseguró que se trata de «una provocación iraní», informó el servicio de noticias Ynet. «Se trata de una acción muy grave y violenta que amenaza la seguridad de los habitantes de Israel, y que viola su territorio», aseveró.

En medio de los choques, el Gobierno de Benjamin Netanyahu ordenó al Ejército «contener para evitar una escalada, pero al mismo tiempo defender las fronteras con determinación».

A su turno, el presidente palestino, Mahmud Abás (Abu Mazén), afirmó en un discurso televisado que «la sangre» de los palestinos muertos no fue «en vano». «Su sangre fue derramada por la libertad del pueblo palestino y por sus derechos».

Anoche las tropas israelíes buscaban a los numerosos infiltrados en su mayoría de origen palestino mientras numerosas ambulancias se habían desplegado en ambos lados de la frontera. En la parte siria aún continuaba la manifestación de palestinos en contra de Israel, en la que exigían el regreso los «refugiados del 48».

Según diversas fuentes, en el Líbano se repitió la escena y 10 personas murieron en la aldea de Maroun Ras, a pocos metros de Israel. Poco antes, el Ejército libanés y UNIFIL (efectivos de Naciones Unidas en el sur del Líbano) habían evitado que centenares de manifestantes cruzaran la frontera. De acuerdo con fuentes médicas palestinas, otro joven habría resultado muerto por disparos israelíes en la ciudad de Gaza.

En toda la Franja de Gaza eran al menos 67 los palestinos heridos. Quince de ellos, la mayoría menores, fueron alcanzados por la metralla de proyectiles lanzados por tanques israelíes en la ciudad palestina de Beit Lahia, según Adham Abu Selmeya, vocero de los servicios de emergencia en Gaza, quien agregó que el resto de los heridos lo fueron por impacto de bala.

Mientras tanto, en Ramala, el ulular de una sirena recordó durante 63 segundos la Nakbá. «Tenemos todo el derecho a volver a nuestras casas en Haifa y Lod. Y lo haremos el próximo año o dentro de 10», advirtió un joven palestino que portaba una bandera negra.

Uno de los organizadores, el diputado Hani Suleiman, indicó que más de 50.000 palestinos y libaneses de todo el país participaron en las marchas, y afirmó que se trata de «la mayor concentración de palestinos en la frontera libanesa-israelí desde 1948». La jornada ya había comenzado violenta. Por la mañana, un árabe israelí atropelló con su camión a peatones en el sur de Tel Aviv, lo que provocó un muerto y 16 heridos. Según la primera estimación policial y los testimonios recolectados se trató de un atentado ya que el conductor no intentó frenar e impactó todo lo que se interponía en un recorrido de dos kilómetros.

Una fuente israelí que prefirió el anonimato afirmó que «quienes están en el poder en Siria organizaron esta manifestación violenta para intentar distraer la opinión mundial de lo que está ocurriendo en sus ciudades», en referencia a la violenta represión del régimen del presidente Bashar al Asad contra manifestantes opositores.

Siria, por su parte, condenó «las acciones criminales» de Israel en los Altos del Golán. «Denunciamos firmemente los actos criminales de Israel contra nuestro pueblo en los Altos del Golán, en Palestina y en el sur del Líbano, actos que causaron varios muertos y heridos», indicó un portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores sirio.

En medio de la violencia, Israel aceptó entregar millones de dólares en transferencias fiscales suspendidas a la Autoridad Palestina (AP). Este mes, el Ejecutivo de Netanyahu había bloqueado la entrega de rutina de cerca de 300 millones de shekels (u$s 88 millones de dólares) en impuestos aduaneros y otros gravámenes, que recauda en nombre de los palestinos, después que el presidente Abás llegara a un acuerdo de unidad con el grupo terrorista Hamás.

Agencias EFE, AFP, Reuters, ANSA y DPA