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Grave: hay 200 desaparecidos en Río por un nuevo alud
Las fuertes lluvias provocaron un nuevo alud en la ciudad de Río de Janeiro que dejó a 200 desaparecidos bajo los escombros y hay pocas esperanzas de que haya sobrevivientes. Los muertos, en total, llegan a los 171.
El peor temporal que castigó a Río de Janeiro en los últimos 44 años dio una tregua pequeña el pasado miércoles, cuando durante el día las lluvias menguaron en la zona. Sin embargo, la tregua duró poco. Alrededor de las 21 hora local de ese día, una nueva tragedia volvió a conmocionar al país y, otra vez, tomó como blanco a la población más empobrecida.
A esa hora, los habitantes del Morro do Bumba, en el barrio Cubango, en Niteroi, escucharon un estruendo temible, descrito como un alud que se aproximaba cada vez más. Fue la señal para que la madre de la casa, Georgina Neves, de 52 años, saliera de su vivienda con sus hijos y dos nueras. «Vivo aquí hace 25 años y nunca vi nada igual», contó la mujer, refugiada en una iglesia del barrio, que como otros templos de la zona recibieron a quienes no tenían a dónde ir.
En pocos minutos, la avalancha de tierra y lodo acumulada tras tres días de lluvias destruyó decenas de viviendas, construidas desde hace 25 años sobre un inmenso basural.
Debajo de los escombros quedaron al menos 200 personas. Desesperados, muchos habitantes intentaron los primeros rescates, excavando con las manos entre el lodo y los destrozos, hasta que llegaron equipos de rescate, durante la madrugada.
Luego de horas de trabajo en el lugar, el comandante general del Cuerpo de Bomberos y subsecretario de Defensa Civil, Pedro Machado, aseguró que «sólo por milagro» alguien podría ser encontrado vivo. «Infelizmente, será muy difícil encontrar alguien más con vida. Los que sobrevivieron fueron quienes lograron salir rápido de las casas o fueron rescatados poco después del alud», lamentó el funcionario.
Unos 300 hombres trabajaron ayer en el área, de donde pudieron rescatar con vida a una veintena de personas. «Le avisamos a la prefectura que la zona es muy propensa a deslizamientos de tierra, porque las viviendas están construidas sobre un basural, pero nadie quiso subir al morro a averiguar la situación», denunció Váleria Rosa, trabajadora doméstica.
«No murió más gente sólo porque nosotros mismos, los habitantes, decidimos comenzar a retirar nuestras cosas y salir de casa», explicó la mujer.
Durante una nueva jornada de luto en Río, el subsecretario Machado reiteró que «de acuerdo con nuestra experiencia, son muertes instantáneas para quienes están atrapados en las casas en el momento del alud. No hay posibilidad de esperanza para esas víctimas».
Agencia ANSA


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