29 de mayo 2013 - 00:00

Grave: Rusia envía más misiles a Siria e Israel sugiere un ataque

Desde que comenzó el levantamiento contra el régimen sirio, los rebeldes  han urgido a las grandes potencias que les envíen armas más sofisticadas.
Desde que comenzó el levantamiento contra el régimen sirio, los rebeldes han urgido a las grandes potencias que les envíen armas más sofisticadas.
Moscú - Rusia defendió ayer la venta de misiles antiaéreos a Siria, destinados, afirmó, a disuadir una eventual intervención militar occidental contra el régimen de su aliado, Bashar al Asad. La decisión motivó una advertencia de Israel, que sugirió la posibilidad de lanzar un ataque, incrementando más la tensión y el peligro de una regionalización de un conflicto que ya dejó más de 80.000 muertos.

Rusia justificó su decisión con el argumento de que los misiles que entregará a Damasco no pueden ser usados contra los rebeldes, a diferencia de las armas que suministrarían países de la Unión Europea a la oposición tras el levantamiento del embargo.

"Tales pasos son en gran medida un factor de contención para impedir que algunas mentes calenturientas otorguen a este conflicto un carácter internacional con participación de fuerzas externas", afirmó Serguéi Riabkov, viceministro ruso de Relaciones Exteriores, en conferencia de prensa.

Riabkov subrayó que los misiles antiaéreos S-300 "son un factor estabilizador" contra una intervención exterior, en oposición a las afirmaciones del secretario de Estado norteamericano, John Kerry, que los había tachado como desestabilizadores.

"Hablamos del suministro de armamento defensivo al Gobierno de un país para la defensa de sus infraestructuras y sus tropas", dijo Riabkov.

El número dos de la diplomacia rusa subrayó que Moscú comprende la inquietud que la venta de armas al régimen de Al Asad suscita a muchos de los socios de Rusia. Pero insistió: "No tenemos motivos para modificar nuestra postura en ese terreno" y recordó que el receptor del armamento ruso es "un poder legítimo". "El suministro de los S-300 a Siria responde a un contrato suscrito hace varios años. Quiero añadir que estos sistemas, por sus propias características, no pueden ser utilizados por grupos armados ilegales en el tipo de lucha que se libra en Siria", recalcó.

Rusia siempre ha sostenido que el armamento pesado que ha vendido durante los últimos años a Damasco tiene un carácter exclusivamente defensivo y que no puede ser utilizado para reprimir manifestantes ni en una lucha cuerpo a cuerpo.

Riabkov no precisó en qué fase se encuentra la entrega de los S-300 a Damasco, pero recalcó que Rusia no renunciará a esa operación.

Recientemente, el canciller ruso, Serguéi Lavrov, confirmó en Varsovia que su Gobierno está completando la entrega de los S-300 en virtud de un contrato firmado antes del estallido del conflicto en el país árabe.

Israel, cuyo primer ministro, Benjamín Netanyahu, visitó recientemente Moscú para persuadir al Kremlin de que suspenda la venta de armas a Damasco, subrayó ayer que los misiles son una amenaza para su seguridad.

"Los misiles son una amenaza para Israel y puedo dar fe de que no se ha acelerado la venta. Esperemos que no se concrete, pero, si ocurre, sabremos qué hacer", afirmó el ministro de Defensa israelí, Moshé Yaalón. La radio militar consideró que el funcionario aludía así a posibles bombardeos israelíes, como los que tuvieron lugar cerca de Damasco.

En 2010 el Kremlin sí renunció a la entrega de los S-300 a Irán, pese a tener un contrato en vigor, después de que el Consejo de Seguridad de la ONU hubo aprobado unas sanciones que prohibían la venta de armamento pesado a Teherán. Según informó el diario The New York Times, Rusia también envió a su aliada Siria una nueva partida de misiles Yakhont, que sumados a los sistemas móviles lanzamisiles costeros Bastión podrían hacer frente a los buques de EE.UU. e Israel en el Mediterráneo oriental.

Por otra parte, Moscú criticó la decisión de la Unión Europea de levantar el embargo de armas a la oposición siria, aduciendo que esto podría frustrar un posible proceso de paz en el país árabe.

Esa decisión "no contribuye a los preparativos de la conferencia internacional para el arreglo del conflicto sirio, en el que ahora trabajan de manera constructiva muchas partes", aseguró Dmitri Peskov, portavoz del presidente ruso, Vladímir Putin.

Al respecto, Riabkov subrayó que la decisión de "los veintisiete" muestra su "doble patrón": "No se puede, por una parte, anunciar planes para detener el baño de sangre y por otro tomar la senda de inundar Siria de armamento".

"Estamos decepcionados. La UE está echando leña al fuego del conflicto y reduciendo las posibilidades de que se celebre una conferencia sobre Siria", dijo Riabkov, quien acusó a Bruselas de no proponer solución al conflicto. Rusia considera que la conferencia propuesta el 7 de mayo por Kerry y Lavrov no se celebrará si Occidente no presiona a los rebeldes para que decidan quién los representará en las negociaciones y dejen de poner como condición la renuncia de Al Asad.

Agencias EFE, ANSA, AFP, DPA y Reuters, y Ámbito Financiero

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