20 de diciembre 2011 - 00:00

Grave: un juez de Bolivia ordenó detener al principal opositor

Rubén Costas está acusado de injuriar al Gobierno. Como no se presentó a las audiencias en La Paz, un juez lo quiere detener. Evo Morales ya logró la destitución de todos los gobernadores críticos, menos la de Costas, del departamento más rico, Santa Cruz. El arresto se concretaría en enero.
Rubén Costas está acusado de injuriar al Gobierno. Como no se presentó a las audiencias en La Paz, un juez lo quiere detener. Evo Morales ya logró la destitución de todos los gobernadores críticos, menos la de Costas, del departamento más rico, Santa Cruz. El arresto se concretaría en enero.
La Paz - Un juez dispuso ayer una orden de captura por rebeldía contra el gobernador del departamento de Santa Cruz, Rubén Costas, considerado el principal opositor de Evo Morales, con lo que el Gobierno de izquierda boliviano da un paso más para vetar a sus adversarios por vía judicial.

«Se ha declarado en rebeldía a Rubén Costas y se ha dispuesto su aprehensión», dijo el juez Orlando Rojas. La orden de detención recién podrá ser cumplida a partir del 2 de enero debido al receso en el Poder Judicial que se inició ayer por las fiestas de fin de año. El magistrado señaló que la disposición incluye el arraigo en la ciudad hasta el 2 de enero de Costas, el único gobernador opositor a Morales que sigue en el poder, ya que otros fueron destituidos por procedimientos similares.

Rojas explicó que la captura fue dispuesta con el propósito de que Costas «concurra ante la autoridad jurisdiccional para que se desarrolle la audiencia correspondiente», ya que el gobernador cruceño no se presentó a la última sesión a la que había sido convocado, y tampoco justificó su ausencia.

Costas es objeto de un proceso en La Paz por declaraciones formuladas en julio en las que acusaba al Gobierno de recibir dinero del narcotráfico, y que el vicepresidente Álvaro García Linera consideró ofensivas.

La demanda contra el gobernador se mantuvo pese a que Costas señaló que su declaración fue malinterpretada y que él no se refería a que el Gobierno recibía dinero del narcotráfico sino de las incautaciones que se hacían al narcotráfico.

Costas se ha negado a acudir a La Paz para responder ante la Justicia, argumentando que cualquier proceso en su contra debe tramitarse en su jurisdicción, Santa Cruz, región más próspera de Bolivia y con aspiraciones de mayor autonomía.

La orden de arresto «no me preocupa», dijo ayer Costas, señalando que lo más importante en este momento «es lo que sucede en Beni» (departamento del noreste), cuyo gobernador, el opositor Ernesto Suárez, fue suspendido el viernes por supuestas irregularidades económicas. De «atentado a la democracia» calificó Costas esa decisión.

Suárez, otro acérrimo opositor de Morales, fue suspendido de su cargo por la Asamblea Departamental, que se valió de una ley nacional que permite separar a una autoridad solamente con que se presenten cargos judiciales contra ella, sin necesidad de un fallo.

«Se burló la voluntad de la gente que votó por mí y hemos sufrido un golpe de Estado. Todo lo que pasó es un golpe de Estado porque no existe una sentencia ejecutoria. Me suspenden para investigarme», dijo Suárez. «No voy a huir del país, y que le quede bien claro a quienes piensan que sacándome del cargo de gobernador voy a salir del país. No, me voy a quedar a enfrentar el juicio», dijo Suárez.

Costas anunció que irá a Beni para expresar su solidaridad con Suárez, y argumentó que con estas acciones «el Gobierno busca tapar con cortinas de humo todos sus desaciertos».

El gobernador oficialista de La Paz, César Cocarico, justificó la orden de captura contra su par arguyendo que se trata de una acción «jurídica y no política», ya que «cuando alguien comete delitos debe ser sujeto a proceso».

Costas es considerado el principal líder opositor al presidente Morales, contra quien encabezó una fuerte resistencia entre 2005 y 2008 junto a los gobernadores de los departamentos de Beni, Pando y Tarija.

Esos tres mandatarios locales están ya fuera del poder. Suárez acaba de ser destituido en Beni; Leopoldo Fernández, gobernador de Pando, fue enviado a prisión en 2008 acusado por una masacre que dejó una veintena de muertos, en un proceso que parece tener visos de seriedad; Mario Cossío, que gobernaba Tarija, fue destituido por presuntos malos manejos económicos, y actualmente está exiliado en Paraguay.

El oficialismo ha recurrido a la vía legal para neutralizar a otros opositores. Así, también logró la suspensión de los alcaldes de Sucre y Potosí.

Agencias AFP, EFE y DPA, y Ámbito Financiero

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