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Grecia: comenzó debate por ajuste (lanzan paro general de 48 horas)
Antes de enfrentar al Parlamento, el primer ministro griego, Yorgos Papandréu, buscó contención y la bendición del patriarca de la Iglesia Ortodoxa. El Partenón fue epicentro de nuevas manifestaciones contra la política de privatizaciones.
Ante la víspera de una huelga general de 48 horas en protesta contra las subas de impuestos y las privatizaciones masivas, Papandréu estimó que esta votación «es una ocasión única para que el país se mantenga en pie». Intentaba así aglutinar la mayoría gubernamental que dispone de 155 escaños sobre 300. Mañana está prevista la votación del proyecto de presupuesto plurianual y el jueves la ley para su aplicación.
Ahorro y privatizaciones
El proyecto prevé 28.600 millones de euros de ahorro entre 2012 y 2015 y un plan de privatizaciones de 50.000 millones de euros, que deberán ser utilizados para reducir la deuda.
Los sindicatos, contrarios a este plan, han decretado una huelga general de 48 horas que perturbará el suministro eléctrico, los transportes, en particular el aéreo y el marítimo, y los servicios públicos.
Papandréu, que trata de doblarles el brazo a los reticentes dentro de su grupo, cuenta con una mayoría de cinco votos en el Parlamento, aunque el jefe de la extrema derecha, Spyros Karatzaferis, reclamó que fuera aprobado por una mayoría reforzada de «al menos 180 votos». «Los llamo a escuchar lo que les dice el alma y la conciencia patriótica», dijo Papandréu ante los legisladores. «Su voto es la única oportunidad que tiene nuestro país de volver a ponerse de pie». En juego está la entrega de un nuevo paquete de ayuda que podría alcanzar los 110.000 millones de euros, similar al concedido hace un año a Atenas para evitar el default.
Por su parte el ministro de Finanzas, Evangelos Venizelos, instó a los diputados a que «den muestras de seriedad y unidad para que las arcas del Estado no se encuentren vacías a principios de julio». Las necesidades de financiación de Grecia están cubiertas sólo hasta mediados del próximo mes.
El Parlamento en Atenas comenzó así a debatir sobre el controvertido programa de ahorros del Gobierno socialista. De la aceptación del paquete depende la liberación de otro crédito de la UE y el FMI por 12.000 millones de euros. Si el dinero no llega, Grecia entra en cesación de pagos. Se espera que los legisladores decidan mañana. Los socialistas en el Gobierno tienen 155 de los 300 escaños en el Parlamento.
Venizelos acusó sobre todo a la izquierda griega de haber frenado o incluso querer bloquear el proceso. «¿Qué quieren? ¿Que vayamos el 3 de julio al eurogrupo sin las leyes aprobadas?», preguntó Venizelos.
Consecuencias
El ministro advirtió que entonces no sólo el país quedará con las arcas vacías: «La ausencia de razón significará menos dinero para el ciudadano, menos crecimiento, ninguna perspectiva», dijo, visiblemente molesto.
Sin embargo, dos diputados ya han anunciado que «en las actuales circunstancias» no pueden dar su respaldo al paquete de reformas. Se trata de legisladores cuyo electorado está relacionado de forma directa o laboralmente con la anunciada privatización de la compañía de electricidad (DEI).
Según fuentes del partido gubernamental, la cúpula intenta hacer cambiar de opinión a los «rebeldes». Los socialistas temen que también algún otro diputado pueda apartarse de la disciplina de partido.
Agencias AFP y DPA


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