24 de julio 2015 - 00:00

Grecia: comienza el segundo ajuste

Alexis Tsipras
Alexis Tsipras
 Atenas - Tsipras ganó una difícil apuesta haciendo adoptar en el Parlamento las medidas de austeridad exigidas por los acreedores de Grecia, aunque debió pagar un alto precio con la fractura en el seno de su partido de izquierda Syriza.

El resultado positivo del Parlamento dio algo de oxígeno a Tsipras, pero el aire que se respira en la ciudad es el de una tensa espera y, sobre todo, el de la última chance para el premier. El mandatario no tiene, en otras palabras, mucho más espacio para sacar a los griegos de los dos pasos del abismo en el que se encuentran. El primer ministro y su partido de izquierda, Syriza, que lo catapultó al Gobierno, saben muy bien esta situación. "Es el momento de concentrarnos en la lucha contra la evasión fiscal y la corrupción", comentó el vocero del partido, Argyris Panagopoulos, destacando que la línea que Syriza debe bajar ahora es la de apuntar "contra las riquezas escondidas y no contra gente como los jubilados o los trabajadores". El objetivo del Gobierno es el de aprobar cuanto antes medidas que "den respiro a aquellos sectores más golpeados por la crisis. Será una batalla muy dura, pero no queremos más que sean siempre los mismos los que pagan el precio de esta crisis", añadió el portavoz.

Para evitar una salida del euro, el dirigente heleno consiguió reunir a 230 diputados de los 300 del Parlamento. El Ejecutivo subrayó este "amplio consenso" durante estos dos votos sobre "las reformas", que Grecia debe realizar a cambio de un nuevo préstamo internacional a tres años, en virtud del acuerdo adoptado el 13 de julio en Bruselas. "Ganó la apuesta gracias a la ayuda de otros tres partidos de la oposición -la derecha de Nueva Democracia, los socialistas del Pasok y el partido de centro izquierda To Potami-, pero perdió un 25% de su grupo parlamentario y un 40% de su partido, resumió Dimitris Sotiropoulos, profesor de Ciencias Políticas en la Universidad de Atenas. La fractura en el seno del partido se manifestó desde el primer proyecto de ley, adoptado por el Parlamento el 15 de julio, sobre medidas que implican una importante subida del IVA y de las cotizaciones a la seguridad social, donde 32 diputados de Syriza votaron en contra. "A corto plazo es una evolución favorable para el Gobierno de Tsipras, pero a largo plazo tendrá problemas ya que la tradición en Grecia es contar con una mayoría parlamentaria sólida y, en este caso, su partido sufrió una importante fractura", comentó Manos Papazoglou, profesor de Ciencias Políticas en la Universidad del Peloponeso. El Gobierno de coalición, es decir la asociación entre Syriza y el pequeño partido soberanista de Griegos Independientes Anel, sólo dispone ahora de 126 diputados (113 de Syriza y 13 de Anel), "un Gobierno en minoría que tendrá problemas para hacer pasar las leyes en el futuro", juzgó Dimitris Sotiropoulos.

Sin embargo, en ocasión del voto parlamentario, llegó una señal muy importante de apoyo a Syriza en esa dirección: el polémico y muy influyente exministro de Finanzas, el "rebelde" Yanis Varoufakis, votó a favor de las reformas, precisando que lo hizo sólo para darle un poco de tiempo al agotado Ejecutivo de Tsipras. De una u otra manera, más allá de sus aclaraciones, Varoufakis -considerado como el "enemigo número uno" de la troika (UE-FMI-BCE)- parece haber "emprendido la vuelta a casa", destacaron tanto la gente como muchos analistas. Hace una semana, el exdirigente votó "no" a unas medidas que consideró más duras. "El Gobierno de Alexis Tsipras consiguió sin duda sobrevivir políticamente, pese a los aplazamientos en las negociaciones con los acreedores durante el primer mes de su gobierno", apuntó Manos Papazoglou.

De todos modos, Tsipras sigue teniendo una gran popularidad, según las últimas encuestas, y continúa siendo "la única solución política en la actualidad", según los analistas. Esto se lo debe en parte a la debilidad de los partidos de la oposición, de derechas y socialistas, en el poder desde hace varias décadas y considerados responsables del despilfarro de dinero que provocó la crisis y de las sucesivas medidas de austeridad.

Agencias ANSA y AFP

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