Agregando más presión al Gobierno, datos publicados ayer mostraron que el país volvió a la recesión en el primer trimestre, una situación que ya vivió recientemente durante seis años. Los analistas culparon de la contracción de un 0,2% en la economía helena sobre todo al golpe a la confianza y la demanda que está suponiendo la situación. Por ahora, el Ejecutivo asegura que su objetivo sigue siendo llegar a un acuerdo con los acreedores internacionales en vez de recurrir a un referendo o adelantar las elecciones.
Por su parte, el ministro de Finanzas, Yanis Varoufakis, aseguró ayer que Atenas no se prepara para la introducción de una moneda paralela al euro para poder pagar a sus empleados públicos. "No hay una solución de dos monedas. Para el Gobierno sólo hay una solución política", dijo Varoufakis a periodistas delante de su ministerio. En los últimos días aparecieron informes, sobre todo en la prensa internacional, según los cuales Atenas se estaba preparando para la introducción de una moneda paralela debido a la creciente amenaza de una bancarrota estatal.
| Agencias DPA y Reuters |


Dejá tu comentario