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Grecia: para levantar "corralito", la banca necesita € 25.000 M
QUIEREN IMPULSAR UNA OLA DE FUSIONES Y ADQUISICIONES. MUCHOS ACONSEJAN EL MODELO CHIPRIOTA
Los ahorristas griegos siguen sufriendo las consecuencias del “corralito” bancario. Anoche se hablaba de una extensión de por lo menos dos meses antes de poder volver a abrir los bancos si había acuerdo.
La banca ha sido el sector más castigado por la crisis de deuda griega. Tras un rescate del país, los bancos se enfrentarán a una reestructuración, en la que las grandes entidades podrían verse forzadas a cerrar o ser absorbidas. Un funcionario europeo dijo que de los cuatro principales bancos de Grecia (Banco Nacional de Grecia, Eurobank, Pireo y Alpha Bank), podrían quedar sólo dos. En el caso de que se solucionaran los problemas inmediatos de liquidez, cualquier reestructuración del sector requeriría primero una recapitalización de los mayores bancos griegos. El aumento de la morosidad y la exposición de estas entidades al Gobierno griego incrementan el peligro de que sean insolventes. Tras la recapitalización, se podría cerrar un calendario y crear un plan concreto para reactivar el sector. Este plan se enfrentaría a una fuerte oposición política en Atenas, ya que Tsipras ha prometido restablecer el funcionamiento del sector bancario. Las fusiones de bancos ahorran dinero, pero cuestan empleos, lo que las convierte en una medida impopular. Fuentes de la UE reconocen que "habría interés en tener menos bancos, pero se preguntan si tendría sentido a corto plazo". Cualquier cierre sería gestionado primero por las autoridades griegas bajo supervisión del BCE y no afectaría a los clientes, ya que sus depósitos y cuentas migrarían al nuevo propietario del banco. Cualquier reactivación del sector sería un recordatorio del débil estado del sistema financiero del país. Antes del "corralito", los depósitos ya habían caído a su menor nivel en más de una década. De los cuatro grandes bancos, el Nacional, Eurobank y Pireo no superaron los tests de estrés del BCE en 2014. Sólo Alpha Bank lo aprobó. La reestructuración de la banca griega podría seguir un patrón similar al del proceso que se llevó a cabo en Chipre, donde uno de sus dos principales bancos fue cerrado como parte de su rescate, e Irlanda, donde tres entidades fueron cerradas o fusionadas.


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