25 de julio 2012 - 00:00

Grecia promete ajuste en medio de protestas

Atenas - El primer ministro griego, Antonis Samaras, dijo ayer que impulsará la implementación de profundos recortes de gastos y criticó a funcionarios extranjeros a los que no identificó por sabotear los esfuerzos de su país por resolver sus problemas. Samaras habló a miembros de su partido mientras inspectores de la «troika» de prestamistas internacionales que mantienen a flote a Grecia volvieron al país para relanzar su estancado plan económico.

Los funcionarios del FMI, de la Comisión Europea y del Banco Central Europeo deben decidir si mantienen o no a Grecia conectado a una línea de 130.000 millones de euros o si dejan que caiga en la bancarrota. En su discurso, Samaras afirmó que algunos funcionarios extranjeros están haciendo comentarios irresponsables, pronosticando que Grecia no lo logrará. «Lo digo abiertamente y públicamente, ellos minan nuestro esfuerzo nacional. Hacemos todo lo que podemos por volver a levantar al país y ellos hacen todo lo que pueden para que caigamos», sostuvo.

No dijo exactamente a quién se refería, pero el domingo el ministro de Economía de Alemania, Philipp Roesler, sostuvo que no esperaba que Grecia pudiera cumplir con sus requisitos y que eso significaría que no habría más dinero para Atenas. Grecia ha incumplido las metas acordadas a cambio del rescate, principalmente por tres meses de un vacío político producto de dos elecciones parlamentarias que no arrojaron un ganador concluyente, pero también por la resistencia a las reformas por parte de los sindicatos y otros grupos de presión. Mientras busca renegociar algunos de los términos del rescate, Samaras dijo que los legisladores griegos tienen que demostrar avances en recortes de gastos. «Ciertamente hay retrasos en el programa acordado este año y debemos ponernos al día rápido. No nos engañemos, aún hay un gran despilfarro en el sector público y eso debe parar», agregó.

Grecia culpa a una recesión peor a la esperada, que se traduciría en una caída del PBI del 7% este año, por no haber podido alcanzar la meta de recaudación impositiva y de reducción del déficit. El Gobierno quiere dos años más para cumplir los objetivos y evitar así un ajuste fiscal más duro sobre una población ya golpeada por alzas de impuestos, recortes salariales y un desempleo récord. Samaras dijo que la economía local podría contraerse en más de un 7% en 2012 y que tomaría a Grecia dos años para volver al crecimiento. El desempleo llega a alrededor de un 24%, afirmó.

Los funcionarios de la troika dicen que Atenas no está logrando implementar medidas para impulsar el crecimiento económico. «El programa no ha producido los resultados deseados porque no fue implementado. Primero debemos ver que el Gobierno cumpla sus compromisos y luego decidir si funciona o si necesita ser ajustado», dijo una fuente.

Agencia Reuters

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