18 de abril 2017 - 00:16

Guerra del Incaa: Rovito renunció a la Escuela

El titular de la ENERC se alejó con una fuerte carta dirigida al actual presidente del organismo, Ralph Haiek. También dejaron sus cargos dos gerentes y la Asociación de Directores protestó en un video.

Protesta. Darío Grandinetti fue uno de los manifestantes de ayer a las puertas del Instituto de Cine.
Protesta. Darío Grandinetti fue uno de los manifestantes de ayer a las puertas del Instituto de Cine.
La guerra del Incaa continuó ayer con la renuncia de Pablo Rovito al cargo de rector de la Escuela de Cine (Enerc), y el alejamiento de otros dos directivos del organismo, Pablo Galli (gerente general) y Raúl Seguí (gerente de administración).

En una carta pública dirigida al actual presidente transitorio del Incaa, Ralph Haiek, Rovito se refiere al "ignominioso 'informe periodístico', en el programa 'Animales Sueltos', plagado de falsedades. Esta burda operación de prensa sirvió como apoyo para legitimar un pedido de renuncia del presidente del Incaa, Alejandro Cacetta, que no reconoce antecedente válido".

"¿Qué esperar, en el caso de las acusaciones realizadas sobre mi persona por el gasto y la no realización de la obra de remodelación de la ENERC?", continúa Rovito. "No se trata del hecho de que la realización de la obra es comprobable sólo acercándose hasta la sede de la calle Moreno 1199 y que tanto usted como el ministro de cultura conocen, sino que se me acusa del costo de la misma y de su administración".

En otro párrafo, Rovito escribe: "¿Cómo podría continuar trabajando en la Escuela durante su presidencia, cuando la lógica que el ministro esgrime para separar del cargo a Alejandro Cacetta es incomprensible, en tanto lo deja a usted a cargo, siendo que debería alcanzarle el mismo criterio por haber compartido la gestión?".

Por la mañana, la Justicia archivó una denuncia por posibles hechos de corrupción contra Alejandro Cacetta. Lo hizo el juez federal Luis Rodríguez, quien dispuso archivar una denuncia contra Cacetta y otros dos ejecutivos del Incaa, María Lucrecia Cardoso y Lisandro Teszkiewicz. Se trataba de una denuncia anónima hecha en febrero de 2016, en la cual se los acusaba de haber conformado comités de selección para calificar los proyectos que aspiraban a obtener beneficios crediticios "y de ese modo administrar fraudulentamente el Fondo de Fomento Cinematográfico". El juez valoró que las medidas tomadas por Cacetta habían sido adoptadas "para no generar daños irreparables de la industria del cine", que estaban vencidos los mandatos de los funcionarios encargados de los comités que analizaban los pedidos de financiamiento para los proyectos, y que la industria del cine corría el riesgo de quedar paralizada. "No han sido arrimados datos sobre casos concretos en los que se cuestione el accionar de los integrantes del Comité de Selección así como tampoco del Consejo Asesor", dijo el juez.

El ministro de Cultura, Pablo Avelluto, rechazó por su parte que haya "una caza de brujas" en el Incaa y negó (como lo viene haciendo desde que estalló el conflicto) que el Gobierno tenga intención de reducir los fondos de fomento del cine. Reiterando las declaraciones del jefe de Gabinete, Marcos Peña, insistió finalmente en que "el fomento del cine está garantizado, nadie está imaginando ningún desfinanciamiento. El Incaa debe estar a favor de los intereses del Estado, y uno de los errores de Cacetta fue confundir en algunos casos que el Instituto no es de la industria cinematográfica, es del Estado".

Finalmente, poco después del mediodía, representantes del sector cinematográfico y estudiantes de cine participaron del anunciado acto de protesta frente a la sede del Incaa, contra lo que consideran una intervención del organismo, un ataque a su autarquía y la eventualidad de recortes o supresión del fondo de fomento. La convocatoria se sumó a la primera reunión efectuada en el cine Gaumont-Espacio Incaa el jueves pasado. Del acto participaron Luis Puenzo (uno de los oradores), Darío Grandinetti, Cristina Banegas y otros.

Por último, la Asociación de Directores de Cine (DAC) dio a conocer en las redes sociales un video en el que alertan sobre la posibilidad de ajustes en el Fondo de Fomento, que se financia con un impuesto que grava en 10 % la entrada de cine y con 25 por ciento lo recaudado por el Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom), que en parte proviene de los derechos que pagan las radios y las televisoras para operar las señales del país. En conferencia de prensa hablaron Pino Solanas y Luis Puenzo: "Lo que está pasando es más grave de lo que se ve porque el Gobierno busca, con este apartamiento de Cacetta, desarticular todo lo que tiene que ver con el cine. Están sacrificando a un peón porque van por más. Es una operación para sacudir al Incaa", señaló Puenzo. Con su expresión "el peón", Puenzo alude a Cacetta, quien en su carácter de ex directivo de Patagonik (Grupo Clarín) representaría -paradójicamente- los mismos intereses que ahora, en su visión, se favorecerían.

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