2 de abril 2014 - 14:11

Guerra en el Congreso: Repsol baja, pero entra Ganancias

• Habrá puja de opositores en el recinto cuando Capitanich brinde mañana en Diputados su primer informe

Copia de la carta que ayer recibió Julián Domínguez en la que los bloques de oposición solicitan tiempo para repreguntar y pedir explicaciones mañana a Jorge Capitanich.
Copia de la carta que ayer recibió Julián Domínguez en la que los bloques de oposición solicitan tiempo para repreguntar y pedir explicaciones mañana a Jorge Capitanich.
El Gobierno se sacó de encima ayer parte de la pesada carga que espera a Jorge Capitanich en Diputados mañana, cuando concurra a dar su informe como jefe de Gabinete: con su respuesta a los medios sobre la inexistencia de medidas en lo inmediato para calmar la presión de Ganancias sobre los sueldos, terminó alimentando una batalla dentro de la oposición por la suba en el mínimo no imponible en el Impuesto a las Ganancias que estallará en el recinto.

Entre los cientos de preguntas que ya le enviaron los diputados, y se le repetirán en el recinto, sobre problemas como la inflación, devaluación, inversiones, situación de las reservas en el Banco Central, demora en obra pública en las provincias, hay una que hasta ahora tenía todas las chances de convertirse en la batalla central de ese informe: la indemnización a Repsol por la expropiación del 51% de las acciones de YPF.

Parte de la oposición ya había elegido adelantar el debate por la autorización del pago a la petrolera española que se dará en el recinto de Diputados el 23 de abril, prefiriendo la discusión con Capitanich antes que las conocidas respuestas que les darán Axel Kicillof, Miguel Galuccio y Carlos Zannini, cuando visiten comisiones en esa cámara.

Pero la presión de las paritarias, la interna del peronismo rebelde por montarse nuevamente sobre la creciente presión del Impuesto a las Ganancias que se cobra sobre los salarios y el reconocimiento ayer del propio Capitanich que, por ahora, no existe en estudio en el Gobierno medida alguna para aliviar la carga de ese impuesto sobre la cuarta categoría, terminó por trasladar toda la presión a ese debate.

La presentación del jefe de Gabinete en Diputados mañana hasta ahora tenía como conflicto central, más allá de la intención opositora de ventilar todos los cuestionamientos a la forma en que se hizo la valuación de las acciones de YPF y la negociación que terminó con la promesa de pago a los españoles de u$s 5.000 millones en bonos y la discusión sobre los tiempos para preguntar y la posibilidad de repreguntar a Capitanich. Ese protocolo que habilitó el diálogo entre los senadores y el jefe de los ministros, había sido pedido por el propio Capitanich para su presentación en las dos cámaras, pero en Diputados se intentó limitar los tiempos. Ayer, todos los jefes de bloque de la oposición insistieron en una carta que le enviaron a Julián Domínguez, con el pedido para que al menos un integrante de cada bancada puede realizar repreguntas o pedidos de aclaración.

El problema con el mínimo no imponible en el Impuesto a las Ganancias, de todas formas, está bien lejos de esas batallas. El año pasado Sergio Massa, antes de ser electo diputado, incluyó en la agenda de campaña un proyecto para que se actualice el piso a partir del cual los salarios comienzan a pagar ese impuesto. Lo hizo cuando el Gobierno venía, tras las paritarias, demorado en esa decisión. De hecho fue el Frente Renovador el que aprovechó la oportunidad electoral para proponer que se gravara parte de la renta financiera, como finalmente terminó haciendo el Gobierno en la ley que envió al Congreso en simultáneo a la exención a Ganancias para los salarios de menos de $ 15.000 y la suba del 20% en el mínimo no imponible para los sueldos de hasta $ 25.000.

Esta vez tanto radicales, como macristas, el FAP y hasta parte del kirchnerismo, no quieren que el massismo vuelva a aprovechar el tema Ganancias para capitalizarlo en su campaña cuando, se sabe, existen desde hace años decenas de proyectos para establecer desde subas en el mínimo no imponible hasta mecanismos de actualización automática (como rige en el modelo chileno) que fueron presentados por el resto de los partidos.

El primero en reaccionar ayer fue el radical Mario Negri. "Es necesario aclarar que es un tema en el que venimos exigiendo hace tiempo, en coordinación con los otros bloques opositores en el Congreso. Por ese motivo, por supuesto que vamos a acompañar cualquier iniciativa legislativa que apunte a aliviar la carga del Impuesto a las Ganancias sobre los trabajadores".

Lo dijo un día después de que el Frente Renovador, como sucedió hace un año, anunciara que llegará al recinto de Diputados mañana con un proyecto de ley de modificación del Impuesto a las Ganancias sobre el salario debajo del brazo. Es decir, los radicales se notificaron con ese anuncio que Massa intentaría copar la puesta en escena del informe del jefe de Gabinete con un debate sobre ese impuesto. El encargado de argumentarlo fue Alberto Asseff: "Es un insufrible perdedero de tiempo que cada año debamos discutir el Impuesto a las Ganancias de los trabajadores. Esto debe solucionarse de un saque vinculando la suba del mínimo no imponible con el índice inflacionario".

Negri
le retrucó: "Nuestro bloque ha encabezado al menos 4 pedidos de sesiones especiales para tratar este tema en los últimos 3 años, pero el Frente para la Victoria no concurrió a ninguna de ellas. Lo que falta no son proyectos, es la voluntad política del oficialismo para modificar lo que exige no sólo el arco opositor sino gran parte de la sociedad argentina".

Capitanich había dicho por la mañana: "No tenemos hoy un análisis con respecto a modificaciones", fue ante una pregunta sobre la existencia de un proyecto sobre el tema anunciado por el Frente Renovador.

"Si en vez de aumentar los precios los empresarios son capaces de aumentar su innovación para aumentar la productividad de su empresa, lo que va a ocurrir es que habrá una mayor producción que implique precios estables", dijo ayer el jefe de Gabinete alargando sin fecha ese debate. La pelea de mañana, entonces, ya no lo tendrá sólo al jefe de Gabinete como protagonista: la paternidad de la lucha por una suba del mínimo no imponible en Ganancias que, de todas formas, eventualmente no se decidirá por ley, tendrá su round principal entre opositores.

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