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Habilitan nuevo gremio y pelean ya por aportes
Carlos Tomada
El ministro Carlos Tomada resolvió conceder la inscripción a instancias de un fallo judicial de la Sala IX de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, que hace un mes ordenó otorgarla. Si bien el Ejecutivo está facultado para apelar la resolución, habría un consenso generalizado para no avanzar en ese sentido, para evitar un pronunciamiento de la Corte Suprema que sería mucho más dañino para la actual estructura del modelo sindical.
En la propia UTA admitieron que el otorgamiento de la inscripción es inminente: «Es muy posible que les den el reconocimiento, pero de ahí a que sean un sindicato, estos muchachos están muy lejos; incluso ya están peleados entre ellos», sostuvo Mario Calegari, secretario de prensa de la organización gremial, que representa a los colectiveros y, en lo formal, también al personal de subterráneos. Algunos dirigentes de la UTA dan por hecho que la anotación del nuevo gremio se concretará esta misma semana.
Los «metrodelegados» que resolvieron formar la Agtsyp también están al tanto de que la respuesta a sus demandas es inminente. Se los hizo saber días atrás el ministro Tomada a algunos de ellos en una charla informal. Mañana tienen previsto volver a la sede de la cartera laboral para contar con más precisiones acerca del alcance de la medida.
En reserva, algunos dirigentes le atribuyeron a la novedad la verdadera razón del paro del jueves por 10 horas en la línea B, que une las estaciones de Alem y Los Incas. La medida de fuerza fue convocada por Claudio Dellecarbonara, un dirigente de la línea B alineado con el Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS), que suele expresar posiciones más duras que las de sus colegas de otras líneas. Aunque el argumento esgrimido para la huelga fue la falta de personal, otros delegados dijeron que Dellecarbonara, al tanto de la inscripción, eligió radicalizar las protestas para capitalizar el reconocimiento legal. Otros activistas, como Néstor Segovia y Roberto Pianelli, se mostraron más proclives a mantener las vías de negociación con Trabajo hasta asegurarse una respuesta positiva.
La inscripción es el paso previo a la personería gremial, el instrumento que les otorga a los sindicatos potestades plenas para negociar convenciones colectivas de trabajo, recaudar cuotas de afiliación y contar con fueros protectivos para los delegados. La UTA fue anoticiada de la decisión, pero por ahora no tomará medidas de fuerza, como temía el Ejecutivo. Sin embargo, le exigirá al jefe de la CGT, Hugo Moyano, un pronunciamiento explícito en defensa del monopolio de representación que defiende la central obrera contra las visiones de la CTA, la Corte y la OIT.
Como medida salomónica, Trabajo les había cedido a los «metrodelegados» algunas instancias de negociación y un paraguas de protección frente a eventuales sanciones de Metrovías, la concesionaria del servicio.


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