Previamente se conoció el comunicado del Comité que mantuvo sin cambios la actual política monetaria, que incluye tasas de interés en el 0%-0,25% hasta que el desempleo no baje del 6,5%, compra de bonos del Tesoro de EE.UU. por valor de u$s 45.000 millones al mes y compra de activos hipotecarios MBS por otros 40.000 millones. Luego Bernanke dio la tradicional conferencia de prensa y aprovechó así para enviar un claro mensaje al mercado sobre el consenso al que llegó el Comité.
Los inversores acusaron recibo y se lanzaron a vender, por lo que Wall Street cerró con pérdidas de más del 1% (Dow Jones -1,34%; S&P 500 -1,39%; y NASDAQ -1,12%). Las palabras de Bernanke también impactaron en el mercado de deuda y así la rentabilidad del bono a 10 años subió por encima del 2,3% (niveles máximos desde marzo de 2012).
Bernanke quiso matizar que reducir la compra de activos no implicaría una suba de las tasas, al comentar que ni siquiera un nivel de desocupación del 6,5% implicaría automáticamente que la Fed comenzaría a subir los tipos de interés. Comentó además que, aunque dejen de comprar activos, mantendrán medidas de estímulo porque no venderán los activos hipotecarios MBS de su balance y continuarán alargando la madurez de los bonos del Tesoro que adquirieron. "Para usar la analogía de conducir un automóvil, cualquier desaceleración en el ritmo de compras de activos será similar a dejar de apretar el acelerador mientras el coche gana velocidad, pero no comenzar a pisar el pedal de freno", explicó Bernanke.
Durante su exposición destacó que la mejora de sector inmobiliario es lo que ha animado al Comité a anticipar cambios en los programas de estímulo.
| Agencias Efe y Ansa, y |
Ámbito Financiero


Dejá tu comentario