16 de septiembre 2010 - 00:00

“Habrá acuerdo si se reconocen diferencias”

Débora Giorgi
Débora Giorgi
«Llegaremos a un resultado equilibrado si se reconocen las diferencias en el grado de desarrollo económico, comercial e institucional de ambos bloques», aseguró ayer la ministra de Industria, Débora Giorgi, que se reunió con el comisario europeo de Comercio, Karel de Gucht, para avanzar en la reanudación de las relaciones comerciales entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur.

Tras 6 años de estancamiento, las negociaciones entre ambos bloques fueron relanzadas en mayo en Madrid por los presidentes Cristina de Kirchner y José Luis Rodríguez Zapatero. En ese entonces, ambos mandatarios ocupaban la presidencia pro-témpore de los respectivos bloques.

La Unión Europea y el Mercosur suman 700 millones de habitantes y se prevé para este año un comercio de u$s 100.000 millones entre ambos bloques. La titular de la cartera industrial aseguró que un eventual acuerdo «sería el tratado de libre comercio más importante del mundo por sus números».

La funcionaria indicó que para alcanzar un acuerdo, éste deberá contemplar, entre otras cosas, un trato especial y diferenciado a favor del Mercosur, una desgravación sobre la totalidad de los componentes arancelarios, asegurar el acceso preferencial y efectivo para la oferta exportable del bloque sudamericano, asegurar la no aplicación de subvenciones a la exportación y establecer institutos para el desempeño del acuerdo adecuados al grado de avance institucional de cada bloque.

En el primer semestre del año -según se informó- las importaciones de alimentos desde la UE crecieron en promedio un 24% respecto del mismo período de 2009, alcanzando los u$s 64 millones. Además, el volumen total de importaciones con la UE, en los primeros 5 meses del año, aumentó en valor un 60% respecto del mismo período del año pasado.

Tanto en el caso de la importación de alimentos como en el de las importaciones en general, las cifras alcanzaron los mismos valores que se registraron en esos períodos en 2008, cuando aún no se había desatado la crisis financiera internacional y el comercio bilateral estaba en su punto más alto.

Giorgi reiteró que «no existen bloqueos a las importaciones de productos alimenticios de la Unión Europea», que todas las medidas tomadas por la Argentina están dentro del marco de la Organización Mundial de Comercio y que «no existen trabas formales, informales ni de ningún tipo».