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Harán latas con aviones
Los pasajeros y las líneas aéreas estadounidenses adoptaron los aviones regionales cuando la canadiense Bombardier y la brasileña Embraer ingresaron en el mercado en la década del 90. El uso de los modelos de 50 o menos plazas alcanzó su punto máximo en 2007 con 1.420 aviones.
Michael Boyd, director general de la consultora Boyd Group International, aseguró que unas 80 aeronaves de ese tipo se desguazaron en 2010. «Nadie los quiere. El único valor que tienen es como metal reciclado. Su próxima escala es la fábrica de Budweiser, porque sólo sirven para hacer latas de cerveza».
Pionera
La división Comair de Delta puso de relieve este cambio con la medida adoptada el 1 de setiembre de deshacerse de tres cuartas partes de sus aviones de 50 plazas después de haber sido la primera en utilizarlos en la década del 90. Los aviones regionales casi duplicaban la velocidad de vuelo de los turbohélices, y con el petróleo a unos u$s 20 el barril operarlos era eficiente.
Esto compensaba los mayores costos fijos de operar un avión con apenas un tercio de las plazas de un Boeing 737. Con el petróleo promediando los u$s 78, un 39% más que en 2009, las líneas aéreas favorecen los aviones regionales que pueden transportar a 70 o más personas y volar con menos frecuencia, o sea, los turbohélices.
La medida de Comair de desprenderse de 53 aviones CRJ-100 y CRJ-200 que fabrica Bomardier constituye un «movimiento de definición en el largo camino hacia el olvido de los aviones de 50 plazas», dijo Richard Aboulafia, de la consultora Teal.
«Los aspectos económicos son horrorosos, sobre todo en una época de precios altos para el combustible. Tiene sentido si uno se concentra en la participación en el mercado, la preservación de las terminales y otros conceptos pasados de moda. Pero si uno se centra en la rentabilidad, los aviones de 50 plazas son una carga que nadie quiere soportar», agregó.
Agencia Bloomberg

