2 de junio 2010 - 00:00

Hay reservas para cosecha fina

La Bolsa de Cereales de Buenos Aires informó ayer que el proceso agroclimático que tuvo lugar durante la campaña agrícola 2009/2010 «dejó reservas hídricas que darán condiciones favorables para la implantación de la cosecha fina 2010» en el centro y el este del área agrícola nacional.

Consideró, además, que si se administran «con cuidado», esas reservas «facilitarán la siembra de la cosecha gruesa 2010/2011».

En el oeste del área agrícola, en tanto, la situación también es favorable, pero se necesitarían algunas precipitaciones este mes, «lo cual es moderadamente probable», evaluó la entidad.

En este sentido, aconsejó «diseñar un planteo productivo acorde con la situación de partida y la evolución prevista». La Bolsa advirtió al respecto que «los planteos demasiado ambiciosos, como los de doble cultivo, podrían traer aparejados riesgos excesivos de que la humedad se agote antes de tiempo».

Estimó luego que las actividades productivas de la actual campaña podrían alcanzar «buenos resultados».

Pero alertó que podrían consumir el agua disponible, «dejando una situación final en la que predominarán los déficits hídricos, complicando el inicio de la campaña 2011/2012».

La entidad explicó que en abril concluyó el episodio climático de El Niño, caracterizado por lluvias por encima de lo normal en la Mesopotamia y la región pampeana, y dio paso al fenómeno de La Niña, con previsión de precipitaciones por debajo de lo normal.

Según la Bolsa, fue «afortunada» para la producción local la disipación de El Niño con un mes de retardo, con fuertes tormentas en el sur de Brasil y Paraguay.

«Si bien se produjeron algunos episodios de granizo y algunas precipitaciones de elevada intensidad, éstas tuvieron carácter local y no afectaron significativamente al conjunto del área agrícola nacional», señaló el informe.

Asimismo, «el comienzo de la temporada de heladas no llegó a causar daños, ya que el tiempo cálido que caracterizó al comienzo del otoño aceleró el desarrollo de los lotes de soja» y «cuando se produjo la adversidad, su vulnerabilidad al frío ya había disminuido considerablemente».

«Gracias a esta particular evolución, la cosecha pudo avanzar rápidamente en la mayor parte del área agrícola nacional, permitiendo concretar el elevado potencial productivo de los cultivos de verano de la campaña 2009/2010, sin que se produjeran mermas de volumen ni de calidad por acción meteorológica», resaltó el análisis.

Completando la transición favorable, debido a la acción residual de El Niño, se observaron en mayo «temperaturas medias algo superiores a lo normal, y una racha tardía de precipitaciones que aportó humedad, dejando los suelos en condiciones adecuadas para la siembra de los cereales de invierno en todo el centro y el este del área triguera», concluyó la Bolsa.

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