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Hillary Clinton enojó a México al compararlo con Colombia
«Los carteles están mostrando cada vez más índices de insurgencia; esto se parece cada vez más a cómo era Colombia hace 20 años, cuando los narcotraficantes controlaban algunas partes del país», lamentó Clinton durante una exposición que hizo ante el Council on Foreign Relations, en Washington.
Aunque dejó en claro que aprueba la tarea del presidente Calderón, un aliado de Washington, por su «valor y compromiso», reclamó una «combinación» de la mejorada capacidad institucional, la aplicación de la ley y uso de las fuerzas militares, al tiempo que exigió «voluntad política» para «evitar que la violencia se extienda y tratar de combatirla».
Insistió en que le preocupan países «pequeños» de América Central y el Caribe «que no tienen esa posibilidad «, y llamó a buscar «equivalentes» al Plan Colombia para la región.
La comparación irritó al Gobierno mexicano, que sufre en el frente interno el desgaste que día a día provoca la cantidad de muertes que deja el narcotráfico. El secretario técnico de Seguridad Nacional de México, Alejandro Poire, afirmó que entre la situación actual de su país y la de Colombia hace 20 años «hay diferencias muy significativas». Entre ellas, subrayó que el capo del narcotráfico Pablo Escobar Gaviria ocupaba una banca en el parlamento colombiano hace 20 años, mientras México, en su opinión, «actuó a tiempo» contra el crimen organizado.
En una conferencia de prensa que ofreció en el distrito federal, Poire sostuvo que en lo que sí se asemejan el México actual y la Colombia de hace dos décadas es en que «el fenómeno delictivo» está relacionado con «el consumo» de drogas existente en Estados Unidos.
México atribuye a siete carteles de la droga la mayor parte de la violencia que vive desde diciembre de 2006, cuando el Gobierno ordenó al Ejército sumarse a la lucha antidroga, lo que causó desde entonces más de 28.000 muertos.
En ese marco, las autoridades mexicanas anunciaron la detención en dos operativos de siete sicarios del cártel de Los Zetas relacionados con la masacre de los 72 inmigrantes indocumentados en el estado de Tamaulipas, norte del país. El éxito estuvo empañado por el asesinato del fiscal que había iniciado la investigación de la matanza del jefe policial del pueblo de San Fernando.
En ese contexto de violencia, Alexander López García, alcalde del municipio El Naranjo, estado de San Luis Potosí (centro) fue muerto en su oficina por un comando armado. Se trata del tercer alcalde acribillado en las últimas tres semanas, tras los homicidios de los presidentes municipales de Santiago, estado de Nuevo León, Edelmiro Cavazos, y de Hidalgo, en Tamaulipas, Marco Antonio Leal.
El ataque fue perpetrado por al menos cinco hombres fuertemente armados y, además de la muerte de López García, alcalde por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), dos personas resultaron heridas. Los sicarios llegaron en dos camionetas hasta la presidencia municipal de El Naranjo, ingresaron a ese inmueble y balearon a López García, de 35 años. Éste asumió en el cargo el 1 de octubre de 2009 y el PRI de San Luis Potosí condenó su asesinato.
Agencias DPA, EFE, AFP y ANSA

