"S&P se involucró en una maquinación para defraudar a los inversores conscientemente al inflar las calificaciones de crédito de los activos que disfrazaban su solvencia y sus riesgos", aseguró el fiscal general Eric Holder al anunciar el acuerdo.
Esa actuación de la agencia calificadora hizo que esos inversores, "incluidos muchas instituciones financieras con garantías federales, perdiesen miles de millones de dólares", indicó Holder.
Mediante el pacto alcanzado, la agencia calificadora abonará u$s 687,5 millones al Departamento de Justicia y la misma cantidad se la repartirán diecinueve estados de EE.UU. y el distrito de Columbia. Además, otros
u$s 125 millones serán destinados a una agencia que gestiona las pensiones y los servicios de salud de los empleados públicos de California. La cifra resulta algo menor que lo solicitado en un principio por la Justicia, que había pedido en compensaciones sólo para ese departamento u$s 1.000 millones.
El fiscal general subrayó que "las evaluaciones de riesgo de S&P estuvieron afectadas por significativos conflictos de interés y sus acciones estuvieron motivadas por su deseo de aumentar sus beneficios y su cuota de mercado para favorecer los intereses de sus clientes en lugar del de los inversores".
Se trata de la primera gran sanción a una de las agencias de calificación por la crisis de 2008, ya que, hasta ahora, las multas se habían concentrado en los grandes bancos de Wall Street, que han pagado en conjunto más de u$s 40.000 millones por su papel a la hora de empaquetar y vender estos activos de alto riesgo.
| Agencia Efe |

