Militares transportaron cada uno de los féretros de madera, sin nombre, en forma solemne desde el interior de dos aviones hacia los coches fúnebres que, en su trayecto por la ciudad, estuvieron acompañados por una multitud que saludó su paso en puentes y veredas.
También estuvieron presentes el premier holandés, Mark Rutte, los reyes Guillermo y Máxima, además de ministros y representantes de los 17 estados de donde provenían las víctimas el Boeing 777 de Malaysia Airlines que fue derribado en el este de Ucrania presuntamente por separatistas prorrusos.
"Todos conocíamos a al menos una persona ligada de algún modo a alguien que estaba en ese avión", dijo uno de los tantos ciudadanos que dejó flores en el ingreso del aeropuerto de Eindhoven, desde donde partieron las 298 personas convencidas de que llegarían a Kuala Lumpur el jueves pasado, 193 de ellas de nacionalidad holandesa.
Tras el arribo de los primeros cuerpos, la identificación comenzó anoche en la base militar de Hilversum y podría durar meses. Las autoridades aseguraron que los otros féretros llegarán en los próximos días.
Muchos restos no fueron aún recogidos, denunció la Organización de Seguridad y Cooperación Europea (OSCE), encargada de recibir en Ucrania los cadáveres.
| Agencias ANSA, DPA y AFP |


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