13 de agosto 2015 - 00:00

Homicidios crecen 10% en N. York y se hunde De Blasio

Una serie de problemas de gestión, pero sobre todo un agudo aumento de la criminalidad violenta, están destrozando la popularidad del alcalde de Nueva York, Bill de Blasio. Una página de internet cuenta las horas que faltan para el vencimiento de su mandato, en 2017.
Una serie de problemas de gestión, pero sobre todo un agudo aumento de la criminalidad violenta, están destrozando la popularidad del alcalde de Nueva York, Bill de Blasio. Una página de internet cuenta las horas que faltan para el vencimiento de su mandato, en 2017.
 Nueva York - El alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, quien fuera hasta hace poco una de las estrellas emergentes del Partido Demócrata, está atravesando una temporada "negra" por la estrepitosa erosión de su popularidad debido al aumento de la criminalidad y la indigencia en la Gran Manzana. De acuerdo con un sondeo realizado por la Quinnipiac University, el 45% del electorado aprueba la performance del funcionario, la misma cifra que lo rechaza, un gran descenso si se tiene en cuenta que en noviembre de 2013 asumió la alcaldía con el 73% de los votos. Además, un 47% considera que no debería aspirar a una reelección.

Sumado a ello, se lanzó una campaña en su contra en internet: se trata de www.deblasio.fail, que cuenta los días, horas, minutos y segundos que faltan para el vencimiento de su Gobierno en 2017. A pesar de sus esfuerzos, De Blasio no consigue frenar las polémicas sobre el aumento de la criminalidad y el número de personas sin techo.

Los números no están a su favor: los homicidios aumentaron el 10,1 por ciento y el número de gente sin techo albergada en estructuras públicas aumentó de 52.000 el año pasado -cuando el alcalde asumió las riendas de la ciudad- a 56.000.

Las imágenes en la prensa sobre la situación de la ciudad calaron hondo en la sociedad. El alcalde y su gabinete intentaron explicar los números varias veces, tranquilizando y dando garantías sobre la seguridad de la ciudad, pero sin éxito.

No lo favorecen tampoco las repetidas polémicas con Andrew Cuomo, gobernador del Estado de Nueva York. Sus cruces por la emergencia desatada por el brote de "legionela" o "la enfermedad del legionario" en el Bronx (hasta el momento había 12 muertos y 113 infectados) lo dejaron mal parado, y volvieron a poner en evidencia la tensión entre ambos, que ni siquiera lograron organizar una conferencia de prensa conjunta.

Se sabe desde hace tiempo que la relación entre el alcalde y el gobernador no es la mejor.

Pero el caso de Uber es el que más lo dañó ante los ojos de los neoyorquinos. De Blasio propuso un techo al número de autos de Uber (una aplicación internacional para el celular que permite contratar un conductor privado) para combatir la contaminación de la ciudad, y la propuesta lo convirtió en blanco de una publicidad millonaria de la compañía donde fue duramente criticado.

Su iniciativa fue rechazada en las redes sociales y fue resuelta con un acuerdo con la compañía que para algunos observadores resultó una nueva derrota para el alcalde. Pero el equipo de De Blasio busca terminar con la polémica dirigiendo la atención hacia iniciativas que resultaron exitosas: "Seguirá haciendo lo que hace. Y los resultados se verán".

Agencia ANSA y Ámbito Financiero