17 de agosto 2009 - 00:00

Honduras: alerta CIDH por 100 personas en peligro

Un manifestante que reclamaba el regreso del depuesto Manuel Zelaya es asistido luego de ser herido el viernes pasado en la localidad de Choloma, al norte de Tegucigalpa.
Un manifestante que reclamaba el regreso del depuesto Manuel Zelaya es asistido luego de ser herido el viernes pasado en la localidad de Choloma, al norte de Tegucigalpa.
Tegucigalpa - La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que arribó anteayer a Tegucigalpa para estudiar la situación del país tras el golpe de Estado, dictó medidas cautelares para que el Gobierno golpista de Roberto Micheletti proteja la vida de unos 100 hondureños que se encuentran amenazados tras el quiebre institucional del 28 de junio.

«Venimos con una agenda abierta, ya hemos pedido medidas cautelares para unas cien personas» que se sienten amenazadas por reclamar el retorno de Zelaya, afirmó el director ejecutivo de la CIDH, el argentino Santiago Cantón.

Cantón llegó con una delegación de la CIDH que verificará la situación de los derechos humanos en Honduras después del golpe, integrada además por Luz Patricia Mejía (venezolana, presidenta), Víctor Abramovich (argentino, vicepresidente), Felipe González (chileno, relator) y Paolo Carozza (estadounidense, relator).

En la lista figuran familiares y funcionarios del depuesto Gobierno de Manuel Zelaya, Patricia Rodas (canciller), Enrique Flores (ministro de la Presidencia), miembros del Frente Nacional de Resistencia contra el Golpe, Rafael Alegría, Juan Barahona, Israel Salinas, César Ham y Marvin Ponce.

Ponce está hospitalizado al sufrir tres fracturas el miércoles, cuando fue atacado a patadas y garrotazos por policías que reprimieron una manifestación en el centro de la capital.

Figuran también en la lista activistas de derechos humanos como Andrés Pavón y Bertha Oliva, los dirigentes étnicos Salvador Zúniga y Bertha Cáceres y los periodistas Esdras López, David Romero y Eduardo Maldonado. Al ser consultado respecto de su opinión de lo sucedido el 28 de junio, Cantón explicó que «no venimos a verificar si hubo un golpe de Estado, eso ya fue calificado por la Asamblea General de la OEA el 4 de julio, venimos a verificar la situación de los derechos humanos en el contexto del golpe de Estado».

La visita de la CIDH se da en momentos en que sube la tensión en la capital hondureña. Cientos de manifestantes protestaron ayer en Tegucigalpa y San Pedro Sula, las dos ciudades más importantes del país, exigiendo la vuelta del derrocado mandatario, que se encuentra en Nicaragua.

A este hecho se suma el ataque a dos diarios locales que son criticados por su supuesto apoyo al régimen de facto.

Tres bombas molotov estallaron anteayer en la madrugada en las instalaciones del El Heraldo, uno de los periódicos de Honduras catalogado como «golpista» por el Frente Nacional de Resistencia Contra el Golpe de Estado. Este medio es propiedad del empresario Jorge Canahuati, quien también es dueño del diario La Prensa, los mayores opositores del presidente Zelaya desde que éste asumió el poder el 27 de enero de 2006.

El segundo caso es el del diario La Tribuna, propiedad del ex presidente Carlos Flores, quien es señalado por favorecer la expulsión de Zelaya del país. Durante la madrugada del viernes tres hombres armados bloquearon el paso al vehículo distribuidor del periódico en el departamento de Olancho (este del país), amarraron al conductor y prendieron fuego la camioneta.

En tanto, los sindicalistas hondureños José Luis Baquedano y Feliciano Martínez denunciaron en Panamá que algunos seguidores del fallecido general chileno Augusto Pinochet dirigen el aparato represor en Honduras, acusado de crímenes, torturas y desapariciones.

Agencias ANSA, AFP y DPA

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