3 de diciembre 2009 - 00:00

Honduras: Congreso descartó la restitución de Zelaya

Tegucigalpa - El Congreso de Honduras rechazó anoche por amplia mayoría rehabilitar en el poder al presidente depuesto, Manuel Zelaya, lo que suponía un revés para la voluntad de la mayoría de los países de América Latina y parecía cerrar definitivamente la puerta a una solución negociada de la crisis institucional.

Al cierre de esta edición, una mayoría de 70 de los 128 diputados ya habían expresado su postura contraria al regreso del mandatario derrocado al Gobierno, contra sólo 6 que lo apoyaban.

Para arribar a ese resultado fue decisivo el aporte de la bancada del Partido Nacional, del mandatario electo Porfirio Lobo. Con esta determinación, éste, que asumirá el 27 de enero, dejó de lado anteriores gestos conciliadores y desafió la voluntad de la mayoría de los países de América Latina, que, con Brasil a la cabeza, se niegan a reconocer al Gobierno surgido el domingo último de las urnas. El tema ha provocado un sonoro conflicto entre Brasil y Estados Unidos, dado el apoyo de este último al proceso electoral.

«Brasil irá aceptando la realidad con el tiempo. Es lógico que tenga una actitud reacia dado que su posición ha sido contraria a los comicios, pero irá entrando en razón a medida que se dé cuenta de la realidad. La realidad es que las elecciones refuerzan nuestra democracia», había afirmado antes de la votación el líder conservador en una entrevista que publicó ayer el diario chileno La Tercera.

«Estados Unidos ha reconocido la limpieza de los comicios. «Hemos recibido igualmente respaldo de muchos otros países, como Alemania, Israel, Japón, Suiza y Francia, que van a oficializar su reconocimiento pronto», reveló.

El líder del Partido Nacional también confirmó que recibió llamadas de los mandatarios de Guatemala, Costa Rica, El Salvador y Panamá, así como el reconocimiento de Colombia.

Sobre el rechazo manifestado por el presidente venezolano, Hugo Chávez, un aliado de Zelaya, Lobo manifestó: «Que no intervenga en Honduras porque no se lo vamos a permitir. Somos celosos de nuestra soberanía y así como no interferimos con otros países, no queremos que otros interfieran con lo que pasa en Honduras».

Ratificación


«Nos manifestamos a favor de la ratificación del decreto 141/2009 aprobado el 28 de junio», el día del golpe, dijo en el pleno del Congreso Rodolfo Irías, jefe de bancada nacionalista, que tiene 55 escaños en el Congreso y cuyos votos sellaron la suerte de Zelaya. «Esta posición es unánime, alejada de todo oportunismo», agregó.

En los días previos se había manejado como posibilidad para que el presidente depuesto fuera restituido que los 55 votos nacionalistas se sumaran a los de una veintena de los 62 diputados del Partido Liberal, el mismo de Zelaya y del presidente de facto, Roberto Micheletti, y a los cinco del izquierdista Unificación Democrática.

El propio Zelaya había dicho ayer, dirigiéndose a Lobo, que «el más interesado en buscar cómo resolver esta sesión del Congreso deberías de ser tú, que quieres gobernar este país y que lo quieres gobernar me imagino con buenas intenciones». El mandatario depuesto permanece refugiado en la Embajada de Brasil desde el 21 de setiembre.

Irías defendió que al Congreso Nacional «sólo le correspondió tomar una decisión, seguramente difícil y desagradable pero necesaria e inevitable para salvar el modelo democrático», el 28 de junio.

Señaló en la motivación de la decisión del Partido Nacional que Zelaya «ha manifestado públicamente su rechazo total al acuerdo Guaymuras-Tegucigalpa-San José» y «ha brindado declaraciones claras y contundentes en contra de las elecciones más limpias, transparentes y concurridas» en Honduras.

En ese acuerdo, firmado por Zelaya y Micheletti, el pasado 30 de octubre, se contemplaba que el Congreso fuera el órgano que decidiera sobre la restitución del presidente derrocado, entre otros puntos.

Agencias EFE, AFP y ANSA