18 de abril 2011 - 00:00

Hoy comienza Pésaj, la fiesta de la libertad

¿Ma nishtaná, halaila azé? (¿por qué esta noche es diferente a todas las noches?) Con esta pregunta, la primera de cuatro, formuladas por el más chico de la familia, comenzará esta noche en miles de hogares judíos de todo el mundo la celebración de Pésaj, la fiesta de la libertad.

En ella se recuerda la salida de los judíos de Egipto, su peregrinaje de 40 años por el desierto hasta llegar a la Tierra Prometida, la entrega de la Torá (Sagradas Escrituras) a Moisés en el Monte Sinaí y, en resumen, la transformación del pueblo judío en la Nación de Israel.

Una de las preguntas inquiere por qué durante todo el año se puede comer pan leudado y en Pésaj sólo pan ázimo; la respuesta es que, dada la premura con la que los judíos salieron de Egipto, sus mujeres no tuvieron tiempo de leudar el pan. También el padre explicará que en hebreo Egipto se dice «Mitrzaim», palabra que también significa «estrecheces, limitaciones, angostura». Es por eso que Pésaj llama a «liberarse del Egipto que todos llevamos adentro», dejar de lado las limitaciones de todo tipo que de algún modo nos esclavizan.

Todos los manjares que se sirvan esta noche en la cena, llamada «séder» (orden), estarán hechos en bese a matzá (pan sin leudar y la harina resultante de su molienda). Cada mesa estará adornada de la kehará, el plato en el que se ubican los seis alimentos que simbolizan la salida de Egipto.

Cabe apuntar que en Israel sólo se festeja esta noche, pero en la diáspora la costumbre (que viene desde los tiempos en que los mensajeros tardaban días y hasta semanas en notificar a las comunidades qué día caía Pésaj) es hacerlo dos noches seguidas. La abstinencia de comer pan leudado, además, se extiende por ocho días, tras lo cual es tradicional consumir alimentos con harina (pizzas, fideos, panes, tortas, etc.). Jág Pésaj Casher Vesaméaj para todos nuestros lectores de fe judía, entonces.

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