1 de noviembre 2018 - 00:00

Huesos hallados en el Vaticano pondrían fin a un misterio de 35 años

La investigación apuntaba a un asesinato perpetrado por jerarcas de la Iglesia y la mafia. Los restos están siendo analizados para comprobar su identidad.

MEMORIA. El caso de Emanuela Orlandi ha sido el más resonante de la historia reciente de Italia por los misterios que lo rodean. Hoy tendría 50 años.
MEMORIA. El caso de Emanuela Orlandi ha sido el más resonante de la historia reciente de Italia por los misterios que lo rodean. Hoy tendría 50 años.
Roma - El Vaticano se encuentra de nuevo en el ojo de huracán por el anuncio del descubrimiento de huesos humanos en la sede de la nunciatura en Roma, los cuales podrían pertenecer a la hija de un funcionario de la Santa Sede desaparecida hace 35 años.

La familia de Emanuela Orlandi, la adolescente que desapareció misteriosamente en 1983 en pleno centro de Roma, pidió ayer aclaraciones al Vaticano tras el anuncio oficial hecho la víspera por el vocero del Papa. En su momento se señaló como responsables a jerarcas de la Iglesia, la mafia y también con el turco Ali Agca, autor del atentado contra Juan Pablo II en 1981.

"Hemos pedido con una instancia oficial que se nos informe sobre todo gesto, situación o descubrimiento. Queremos saber", declaró uno de los abogados de la familia Orlandi, Annamaria Bernardini Pace, tras la noticia del hallazgo.

El anuncio del Vaticano, mediante una nota oficial del vocero del Papa la noche del lunes, generó numerosas conjeturas y añade otra pieza más al rompecabezas que constituye el caso Orlandi. "Durante los trabajos de restauración en un anexo de la nunciatura apostólica se encontraron fragmentos de huesos humanos", anunció Greg Burke.

Los cuatro obreros, que ya prestaron declaración, encontraron primero una pila de restos, incluyendo un cráneo, que hace pensar en un esqueleto casi intacto. Y luego otros fragmentos, en un punto diferente.

En el lugar, aseveraron fuentes cercanas a la pesquisa a los medios de comunicación, no se habían encontrado tejidos orgánicos, restos de ropa, joyas u otros objetos.

La fiscalía italiana abrió inmediatamente una investigación y ordenó a la policía científica que establezca la edad y el sexo de los huesos descubiertos, así como la fecha y el motivo de la muerte. "Esperamos noticias más precisas en los próximos días", comentó Pietro Orlandi, hermano de la víctima, quien no ha cesado de pedir justicia. "Si son los huesos de Emanuela, es como si ella muriera hoy", declaró. Emanuela, que tenía pasaporte Vaticano, hoy en día tendría 50 años.

"No quiero ilusionarme, pero en mi corazón espero que esos huesos sean de ella así se le puede dar una palabra final", dijo, por su parte, la hermana, María Antonieta.

En 1983, además de Orlandi, otra adolescente desapareció misteriosamente en Roma, Mirella Gregori, por lo que se podría tratar también de sus huesos. "Los investigadores y la Santa Sede deben decirnos cómo se encontraron esos huesos y por qué su descubrimiento está relacionado con la desaparición de Emanuela Orlandi o Mirella Gregori", aseguró Laura Sgró, otra abogada de la familia Orlandi.

El Vaticano asegura que siempre ha colaborado con la Justicia y no ha relacionado el descubrimiento de los huesos con los nombres de las niñas desaparecidas. La nunciatura apostólica, rodeada por un vasto parque, fue donada a la Santa Sede en 1949 por un empresario judío como forma de agradecimiento por haber salvado la vida de muchos judíos durante la Segunda Guerra Mundial.

En 2012 expertos forenses exhumaron el cuerpo del famoso jefe de la banda de la Magliana, quien había sido enterrado inexplicablemente en una iglesia del Vaticano que estaba al lado de la escuela de música a la que acudía Orlandi. Se trataba de Enrico De Pedis, cuya amante sostenía que había secuestrado y asesinado a la niña por orden del jefe del banco del Vaticano, socio clave del quebrado banco Ambrosiano.

Agencia AFP

Dejá tu comentario