- ámbito
- Edición Impresa
Huesos hallados en el Vaticano pondrían fin a un misterio de 35 años
La investigación apuntaba a un asesinato perpetrado por jerarcas de la Iglesia y la mafia. Los restos están siendo analizados para comprobar su identidad.
MEMORIA. El caso de Emanuela Orlandi ha sido el más resonante de la historia reciente de Italia por los misterios que lo rodean. Hoy tendría 50 años.
La fiscalía italiana abrió inmediatamente una investigación y ordenó a la policía científica que establezca la edad y el sexo de los huesos descubiertos, así como la fecha y el motivo de la muerte. "Esperamos noticias más precisas en los próximos días", comentó Pietro Orlandi, hermano de la víctima, quien no ha cesado de pedir justicia. "Si son los huesos de Emanuela, es como si ella muriera hoy", declaró. Emanuela, que tenía pasaporte Vaticano, hoy en día tendría 50 años.
"No quiero ilusionarme, pero en mi corazón espero que esos huesos sean de ella así se le puede dar una palabra final", dijo, por su parte, la hermana, María Antonieta.
En 1983, además de Orlandi, otra adolescente desapareció misteriosamente en Roma, Mirella Gregori, por lo que se podría tratar también de sus huesos. "Los investigadores y la Santa Sede deben decirnos cómo se encontraron esos huesos y por qué su descubrimiento está relacionado con la desaparición de Emanuela Orlandi o Mirella Gregori", aseguró Laura Sgró, otra abogada de la familia Orlandi.
El Vaticano asegura que siempre ha colaborado con la Justicia y no ha relacionado el descubrimiento de los huesos con los nombres de las niñas desaparecidas. La nunciatura apostólica, rodeada por un vasto parque, fue donada a la Santa Sede en 1949 por un empresario judío como forma de agradecimiento por haber salvado la vida de muchos judíos durante la Segunda Guerra Mundial.
En 2012 expertos forenses exhumaron el cuerpo del famoso jefe de la banda de la Magliana, quien había sido enterrado inexplicablemente en una iglesia del Vaticano que estaba al lado de la escuela de música a la que acudía Orlandi. Se trataba de Enrico De Pedis, cuya amante sostenía que había secuestrado y asesinado a la niña por orden del jefe del banco del Vaticano, socio clave del quebrado banco Ambrosiano.
| Agencia AFP |


Dejá tu comentario