8 de noviembre 2016 - 00:23

Impulsa Vidal un pacto fiscal con intendentes

• INCENTIVO A BUENA ADMINISTRACIÓN, BAJA DE ROJO Y ARMONIZACIÓN DE TASAS
Gobierno bonaerense busca llevar a municipios esquema de responsabilidad que acordó con Nación.

“Los impuestos distorsivos atentan contra el empleo”, advierte Lacunza.
“Los impuestos distorsivos atentan contra el empleo”, advierte Lacunza.
 El ministro de Economía bonaerense, Hernán Lacunza, aseguró ayer que el Gobierno de la macrista María Eugenia Vidal impulsará un pacto fiscal con los municipios para reducir la presión tributaria, de cara a promover la inversión productiva en la provincia.

"Queremos bajar el déficit en 2018 y 2019, como se acordó con Nación; y bajar los impuestos distorsivos, que atentan contra la generación de empleos", enfatizó, además de remarcar que la pretensión es ir hacia "menos Ingresos Brutos, que es un impuesto distorsivo, porque buscamos más inversión y empleos".

En rigor, se trata de una amplia iniciativa del Gobierno de Vidal -que augura arduas discusiones- que busca aplicar sobre los municipios el mismo esquema de Responsabilidad Fiscal que acaban de consensuar las provincias con la Casa Rosada.

En esa línea -destacan desde el oficialismo- el proyecto de presupuesto provincial bonaerense 2017 muestra equilibrio en el resultado corriente, mientras que el resultado primario presupuestado baja a 0,12% del PBI, luego del 0,19% proyectado en 2016.

"La idea es armonizar tasas municipales y poner incentivos a la buena administración para aquellos municipios que inviertan más en gastos de capital que en gastos corrientes", señalaron desde despachos oficiales a este diario, aunque remarcaron que "no hay detalles todavía".

Con la mirada puesta en promover la generación de inversiones privadas -con la consecuente generación de empleo-, Lacunza apuesta a armonizar la presión tributaria y apunta a que no haya tributos provinciales que se "pisen" con las tasas municipales.

El ministro sostiene que el objetivo no sólo es darle previsibilidad a empresarios y banqueros para que se animen a invertir y dar créditos, sino también a los intendentes, que deben proyectar obras para responder a las necesidades de los sectores más vulnerables. El planteo de Lacunza se da en medio de las febriles negociaciones entre el oficialista Cambiemos con la oposición liderada por el Frente Renovador y por el justicialismo en pos de destrabar la sanción del proyecto de presupuesto 2017 y la ley impositiva.

El funcionario de Vidal habló ayer ante más de 1.500 banqueros en la 50° Asamblea Anual de la Federación Latinoamericana de Bancos (Felaban).

Allí además restó dramatismo a las emisiones de deuda desplegadas por Nación y por Buenos Aires, ante las advertencias de sectores de la oposición.

"Escucho, en buena hora, alertas tempranas respecto al nivel de endeudamiento; si las alertas prudenciales fueran sinceras, me pondría muy contento porque quiere decir que habremos aprendido la lección de que las crisis se incuban en las épocas de abundancia de financiamiento", sostuvo ante los banqueros.

También insistió en que si esas advertencias fueran sinceras significaría que los bonaerenses aprendieron que tampoco pueden vivir "a expensas de la deuda o de la emisión monetaria".

En esa línea, marcó las diferencias con el escenario actual, en el cual la deuda de la provincia pasó del 6% del PBI en 2015, al 7% en 2016 y al 8% en 2017. "Imagínense cómo podríamos haber salido de ese triángulo de las Bermudas a principios de año sin hacer un ajuste severo si no recurríamos al crédito internacional para poder hacer obras", argumentó.

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