11 de noviembre 2016 - 00:39

INDEC carcelario reforzó teoría Pichetto: 20% de los presos son extranjeros

• Procurador advirtió que el sistema tiene “nichos de corrupción”

Sin destino. El procurador penitenciario de la Nación, Francisco Mugnolo, expuso en el Congreso de la Nación un lapidario informe sobre el sistema de cárceles federales. Se espera por el proyecto del Gobierno.
Sin destino. El procurador penitenciario de la Nación, Francisco Mugnolo, expuso en el Congreso de la Nación un lapidario informe sobre el sistema de cárceles federales. Se espera por el proyecto del Gobierno.
 Tras el bombardeo de críticas que recibió el senador peronista Miguel Pichetto por sus declaraciones referidas a que la Argentina funciona como "ajuste delictivo" de otros países, y el posterior guiño que envió Casa Rosada a través del secretario de Derechos Humanos de la Nación, Claudio Avruj ("hubo gente que entró con antecedentes no chequeados"), en el Congreso se recordaron ayer datos (vienen de años anteriores) que reforzaron la teoría del rionegrino: un 20% de los presos son extranjeros.

El dato lo ratificó el procurador penitenciario general, Francisco Mugnolo, quien asistió ayer a la Comisión Bicameral de Fiscalización de Órganos y Actividades de Seguridad Interior que comanda el diputado Sergio Massa (Frente Renovador-Buenos Aires). Allí, el invitado disparó que "el servicio penitenciario federal- es un desastre, centralizado, burocrático y tiene nichos de corrupción" desde hace años.

Para ampliar el sombrío panorama, Mugnolo destacó que "en los últimos tres años hubo recursos suficientes" que no se plasmaron en mejoras para el sistema, es decir, se dilapidaron. El kirchnerismo buscó en algún momento reformar el servicio penitenciario, aunque sólo llegó a la paupérrima e insólita intervención del conocido "Vatayón Militante", que llevaba presos a los actos.

El procurador penitenciario aseguró que la gestión del sistema tiene un esqueleto similar al del Ejército, y agregó: "Pusieron una jerarquía estilo militar -contó que desde la época de Juan Domingo Perón, pero que todo se reforzó cuando Juan Carlos Onganía colocó en esa labor a un amigo suyo- que llevó a una discrecionalidad en el reparto y satisfacción de necesidades desde el día a día, incluso hasta en la planificación de nuevas cárceles. Décadas atrás se consideraba un paso adelante, pero ahora, así no se puede administrar nada".

Mugnolo también habló de las dificultades para supervisar complejos provinciales por el choque que representan las autonomías de cada distrito, y pidió la creación de un modelo de gestión claro para que no surjan "presos de primera y de segunda".

Como prioridad, el funcionario dijo que son necesarias las construcciones de nuevas cárceles en Mendoza, Corrientes, Córdoba y Santa Fe, y abastecer con reformas de infraestructura a los penales ya vigentes de Marcos Paz, Viedma y a la de mujeres de La Pampa.

El procurador señaló que la única manera que tienen de insistir sus pedidos para mejorar las cárceles es a través de la vía judicial, y mencionó que desde la entidad que comanda realizaron 217 recomendaciones en el período 2006-2015, la mayoría no cumplidas por el Estado.

Los legisladores presentes se mostraron sorprendidos al conocer que en Devoto, donde funciona el único centro universitario, se desactiva a través del estudio la reincidencia de la mayoría de los malhechores. "Deberían existir más convenios de ese tipo", aseveró Mugnolo.

Otro de los problemas principales que enunció es la superpoblación carcelaria. En ese sentido, disparó: "De a poco, se va haciendo como una escuela de personas que caen privadas de la libertad y se ven expuestas a un régimen de relaciones distintas a las nuestras, a un nivel de vida o muerte. Si no se crean condiciones para modificar esa situación, es difícil pensar en un programa de resocialización".

Después puso el ejemplo de Italia, donde relación de guardia por preso es de uno cada 10. En la Argentina, ese guarismo es de 1,5. "A veces hacen casi nada, o se pasan en un pabellón casi todo el día tomando mate", reconoció el procurador.

Por último, Mugnolo exigió "cárceles más pequeñas, porque las grandes son ingobernables, para que hayan relaciones más personalizadas y se puedan cumplir los programas", calificó de "muy buena" la iniciativa que aún no envió el Gobierno nacional, y reflexionó: "A veces, más vale tirar abajo una cárcel y construirla de nuevo para encontrar una solución, y no persistir con criterios que no dan resultados".

Mientras que la bicameral escuchaba el lapidario informe del procurador, el castigado Pichetto -con el progresismo culposo como primer bastión de esa embestida- se encontraba a metros de esa reunión entregando una distinción que promovió el ausente José Mayans (Formosa).

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