25 de febrero 2010 - 00:00

Indignación de EE.UU. y Europa. Silencio de América Latina

Washington - La muerte del disidente cubano generó una reacción unánime entre los países desarrollados. Estados Unidos, la Unión Europea, España, Francia y Amnistía Internacional (AI) reclamaron ayer al régimen de los Castro liberar a todos sus presos políticos. Como contracara, en América Latina, donde el castrismo concita aliados, primó el silencio a excepción de una efímera mención de Lula da Silva.

«Estamos profundamente consternados por su muerte en defensa de sus derechos y para alertar de la situación y la opresión de los presos políticos en Cuba», declaró la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, durante una audiencia en el Senado.

Antes, en un comunicado, Washington había reclamado a Cuba que libere a más de 200 presos políticos tras la muerte de Orlando Zapata, un albañil de 42 años que había iniciado una huelga de hambre en diciembre en protesta por las malas condiciones carcelarias (ver aparte).

En la misma sintonía, la Unión Europea (UE) indicó que «lamenta profundamente» el hecho, y recordó solicitó la «liberación incondicional de todos los prisioneros políticos».

Por su lado, España, que desde la asunción de José Luis Rodríguez Zapatero revirtió la política de aislamiento de Cuba que había impulsado su antecesor José María Aznar, subrayó también que «deplora profundamente» la «muerte de un defensor de los derechos humanos» en Cuba. «Hay un déficit de derechos humanos en este país», declaró el tercer vicepresidente del Gobierno, Manuel Chaves.

Paralelamente, Francia reprochó que su pedido de liberar a Zapata no hubiera sido escuchado, una demanda que también había sido formulada por España y Estados Unidos. «Francia seguía su situación de cerca, había pedido su liberación, así como la de otros detenidos, cuyo estado de salud le parecía especialmente preocupante», indicó el portavoz de la cancillería francesa, Bernard Valero.

En ese contexto, la organización Amnistía Internacional (AI) denunció que «aún continúa la represión». «Enfrentado a una prolongada sentencia en prisión, el hecho de que Orlando Zapata Tamayo sintiera que no tenía otra salida que morir de hambre en señal de protesta es una terrible muestra de la continua represión política a los disidentes en Cuba», indicó AI.

«Sin un Poder Judicial independiente en Cuba, los juicios son rápidos y no cumplen con los requisitos internacionales de un juicio justo», agregó. Zapata cumplía una sentencia de 32 años por desacato y otros cargos. Era uno de los 55 «prisioneros de conciencia» reconocidos por AI en Cuba.

Además, organizaciones del exilio cubano en Miami reclamaron a la comunidad internacional incrementar su presión sobre el gobierno de la isla para que libere a los demás disidentes

«La comunidad internacional debe dejar de hacer concesiones al Gobierno de Cuba y ponerse los pantalones delante de ese régimen para exigir la libertad de los presos políticos», afirmó Angel De Fana, secretario general de una organización integrada por ex presos políticos cubanos.

Agencia AFP y ANSA

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