Industria láctea niega maniobras oligopólicas y concentración

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Detallan que la cantidad de tambos se mantiene estable desde hace más de una década. Actualmente existen más de 670 empresas registradas y 47 de ellas procesan más de 90.000 litros de leche cruda por día.

La industria láctea salió a sentar posición y negar, con cifras oficiales, cualquier tipo de maniobra oligopólica y concentración en su negocio, luego de las declaraciones vertidas por el presidente Alberto Fernández, durante el último fin de semana. Esta no es la primera vez que un sector ligado al mundo de los agronegocios responde y corrige afirmaciones de funcionarios del oficialismo.

Concretamente, Alberto Fernández, consultado por el posible futuro de Vicentin y el rol de una empresa testigo en el negocio de los alimentos respondió: “Que en Argentina haya una gran empresa láctea, que concentra muchísimo el mercado lácteo, es la consecuencia de que hubo una época en que se cerraron 27.000 tambos en Argentina. El resultado es la concentración. Y que la leche se traslade irracionalmente cientos de kilómetros desde donde se produce, hasta donde se pasteuriza y luego hasta donde se consume, es irracional. Lo que tendríamos que estar trabajando, y lo estamos intentando, es en un proceso que empiece a romper esas lógicas oligopólicas”. Estas declaraciones cayeron como un balde de agua fría en el sector y por eso desde el Centro de la Industria Lechera (CIL), asociación que representa a pequeñas, medianas y grandes empresas del sector, respondieron con datos sobre la realidad que actualmente muestra este negocio.En primer lugar, respecto al sector primario el CIL destaca que según el OCLA, Observatorio de la Cadena Láctea Argentina, “hoy existen 10.446 tambos que generan más de 45.000 puestos de trabajo de forma directa. Cabe aclarar, que esta cantidad de tambos se mantiene relativamente estable desde hace más de una década y los mismos produjeron 11.553 millones de litros de leche cruda en 2021, lo que representó una suba del 4% respecto al 2020”.En este contexto, la industria también destaca que  “históricamente, las empresas lácteas han instalado sus plantas de elaboración y procesamiento cerca de los tambos remitentes, en las principales cuencas lecheras; y próximo a los centros de consumo, evitando, en lo posible, gastos de transporte innecesarios. Esto demuestra que la lechería es una actividad federal que promueve el desarrollo de economías regionales y facilita la generación de empleo genuino en diferentes localidades del país”. Otro dato a destacar es que estos tambos se encuentran distribuidos principalmente en tres grandes cuencas lecheras: Santa Fe, con el 34% de los tambos, Córdoba con el 29% y Buenos Aires con el 21%. El resto, se encuentra ubicado en cuencas más chicas.En cuanto a la concentración en manos de pocas empresas, también teniendo en cuenta la estadística del OCLA, las empresas reunidas en el CIL detallan: “Es importante destacar que la industria láctea argentina está muy atomizada. Existen más de 670 empresas registradas y 47 de ellas procesan más de 90.000 litros de leche cruda por día. Ninguna supera el 13% de participación en la compra de leche y, sumando las primeras cuatro, apenas alcanzan el 31% de participación acumulada. A diferencia de esto, por ejemplo, en Nueva Zelanda una sola empresa es responsable del procesamiento del 81% de la leche, mientras que, en Uruguay, un solo jugador recibe el 68% de la leche cruda”.De la estadística claramente se desprende que el principal jugador en el negocio lácteo de Argentina continúa siendo la empresa Mastellone Hnos. con una participación del 12,1% en el mercado respecto a la leche producida, seguida muy de cerca de Saputo con el 11,8%. Más allá de estas dos grandes, luego queda en evidencia que en el compendio de las principales 24 empresas del rubro, ninguna logra superar siquiera el 5% de participación respecto al total de leche producida.Otra cuestión clave es que desde la caída de SanCor el negocio lácteo se reconfiguró totalmente y comenzaron a lograr mayor posición en las góndolas pequeñas y medianas empresas en el segmento quesos y otros productos de alto valor agregado. También fue el propio Gobierno quien auspició que las empresas más chicas también sean proveedoras del acuerdo de precios y tengan un lugar destacado a partir de la ley de góndolas, algo que en los supermercados se puede notar claramente.Por último y a modo de cierre, las empresas reunidas en CIL afirman: “Cabe destacar que el crecimiento de la producción de leche en el futuro depende fundamentalmente de la inversión que cada productor realice en tecnología, confort animal, sanidad y nutrición en su tambo, decisión que requiere necesariamente de una rentabilidad previsible. Si bien la demanda y precios internacionales auguran valores sostenidos para el futuro cercano, es necesario promover políticas de gobierno en materia de incentivos fiscales, créditos bancarios, infraestructura vial, etc. que fomenten el crecimiento de la producción y, en consecuencia, el desarrollo de la actividad”.

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