Mientras buena parte de Europa exprime sus presupuestos en busca de austeridad, los planes de la llamada "gran coalición" generarán una carga adicional de 23.000 millones de euros (31.000 millones de dólares) en las cuentas públicas de la primera economía europea.
"La CDU y el SPD van en contra de las recetas que recomendaron siempre a los países en crisis", advirtió el diario Die Welt. "Alemania no puede seguir recetando medidas duras a países que aún tienen muchas reformas por delante, como Italia, y tomarse al mismo tiempo unas cómodas vacaciones en la playa del populismo", añadió.
El acuerdo de coalición presentado el miércoles tras cinco semanas de negociaciones incluye novedades de tinte social como una rebaja en la edad de jubilación para casos determinados, la creación de un salario mínimo nacional, mejoras en las pensiones para rentas bajas y más inversión en infraestructuras o educación.
Merkel ya lideró con éxito una "gran coalición" con la socialdemocracia en su primera legislatura (2005-2009), por lo que su reedición ha sido bien recibida a nivel popular e incluso por los mercados financieros. No obstante, el tinte del nuevo programa genera temores entre los empresarios del país.
La canciller conservadora insistió en que esas medidas no implicarán nuevos impuestos y que el país cumplirá su objetivo de no contraer más deuda a partir de 2015, pero numerosos economistas se preguntan de dónde saldrá entonces el dinero.
"Probablemente no del presupuesto", sostuvo en la emisora Deutschlandradio Kultur Michael BrTMuniger, director del Instituto de Economía de Hamburgo. Los planes de Merkel "implicarán sin duda subir impuestos o aumentar el déficit. O esperar a ver si la coyuntura los hace posibles", indicó.
El presidente de la Cámara de Industria y Comercio, Martin Wansleben, calificó el acuerdo como "una coalición de viento en popa". Las cuentas actuales cierran, pero "no están preparadas para cuando vuelvan las dificultades", advirtió en la cadena pública ZDF.
Para el economista Christoph Schmidt, miembro del consejo de "cinco sabios" que asesora al Gobierno, las nuevas cargas complicarán al sucesor de Merkel dentro de cuatro años. "Sin impuestos y sin más endeudamiento desde 2015, el gasto adicional puede cubrirse hasta 2017, pero después no".
Controversia
El programa de la coalición irritó incluso al ala económica de la CDU de Merkel. Los planes "no son apropiados para mantener y expandir la competitividad de Alemania", señalaron el consejo económico y la unión de pequeñas y medianas empresas del partido, que lamentaron también la falta de medidas para impulsar el crecimiento.
El Gobierno salió ayer a defenderse de las acusaciones. El programa "realmente se basa en cálculos sólidos", aseguró el poderoso ministro de Finanzas, Wolfgang SchTMuble. "Se trata de un plan prudente y ambicioso, pero realista", evaluó en la radio Deutschlandfunk.
Otros analistas recordaron además que, si bien el SPD logró introducir varias de sus propuestas en el acuerdo de coalición, los conservadores de Merkel matizaron fuertemente sus condiciones y rechazaron varias reivindicaciones socialdemócratas, como el aumento de impuestos a los más ricos.
Merkel arrasó en las elecciones del 22 de septiembre, pero no llegó a la mayoría absoluta y tuvo que negociar con el SPD, que deberá ratificar la alianza el 14 de diciembre mediante el voto de sus cerca de 475.000 afiliados, lo que permitiría al nuevo gabinete jurar antes de Navidad.
Pronósticos
La novedad se da en un contexto delicado. Según cifras difundidas ayer, el desempleo subió a su mayor nivel en dos años y medio en noviembre.
El número de personas sin trabajo aumentó por cuarto mes consecutivo, al trepar en 10.000 hasta 2,985 millones en una base estacionalmente ajustada, mostraron datos de la oficina de empleo. Los pronósticos privados apuntaban a un incremento de sólo 1.000 personas.
Para peor, importantes compañías alemanas han anunciado que reducirán su fuerza laboral. El grupo de maquinaria y construcción Bauer planea eliminar hasta un 3% de su plantel, mientras la empresa de servicios públicos RWE también anunció planes para disminuir miles de empleos.
Más de 20.000 trabajadores del grupo aeroespacial EADS salieron a las calles ayer para protestar contra los planes de la compañía matriz de Airbus de reducir su fuerza laboral en el área de defensa.
La tasa de desempleo, con todo, se mantuvo en el 6,9%, cerca de su mínimo desde la reunificación del país hace más de dos décadas, y un nivel con el que atribulados países como Grecia y España, donde más de una de cada cuatro personas está desempleada, sólo pueden soñar.
Pero importantes institutos económicos alemanes advirtieron que los planes de introducir un salario mínimo de 8,50 euros por hora, según el pacto de coalición acordado por Merkel y los socialdemócratas (SPD) de centroizquierda el miércoles, podrían acelerar los despidos.
| Agencias DPA y Reuters, y Ámbito Financiero |


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