Inquieta ahora el secuestro del padre de un ministro hondureño

Edición Impresa

Tegucigalpa - El empresario y ex diputado hondureño Alfredo Jalil, padre del viceministro de Defensa del régimen de facto, Gabo Jalil, fue secuestrado ayer por desconocidos en Tegucigalpa, un día después de que aparecieran asesinados un sobrino del jefe golpista Roberto Micheletti y un alto jefe militar. Por ahora, el Gobierno dijo no evaluar hipótesis políticas sobre estos crímenes, aunque la esposa de Jalil atribuyó responsabilidad al mandatario depuesto, Manuel Zelaya, y a gobiernos aliados de la región.

Alfredo Jalil, de 81 años, fue obligado por dos hombres a bajar de su vehículo cuando salía de su vivienda, en el barrio Lomas del Guijarro, cerca de la casa presidencial, indicó su esposa, Gloria Mejía.

El ministro de Defensa de facto, Adolfo Sevilla, afirmó que no hay «mayor información sobre el hecho», pero Gloria Jalil consideró que el secuestro de su esposo tiene que ver con la crisis política que vive el país a raíz del golpe de Estado el 28 de junio. Ex candidata a alcalde de Tegucigalpa, la mujer indicó que «esto no es delincuencia común», es un «complot que viene de Venezuela, que viene de Nicaragua y de El Salvador». Bajando los decibeles, la mujer apeló a «mi querido amigo Manuel Zelaya, si está oyendo, que por favor lo suelten».

Orlin Cerrato
, vocero de la Policía, precisó que «dos individuos en moto lo abordaron junto a su esposa, pero a ella la dejaron libre y se lo llevaron a él».

En los últimos días se produjo el asesinato de Enzo Micheletti, sobrino del gobernante de facto, y del coronel de las Fuerzas Armadas Concepción Jiménez. «No podemos especular, no queremos entrar» a manejar esos posibles vínculos, declaró Sevilla. Lo mismo dijo el coronel Ramiro Archaga, «porque es muy delicado», y «el impacto sobre la ciudadanía es bastante fuerte».

Por su parte, el dirigente campesino Rafael Alegría, miembro del Frente de Resistencia contra el Golpe de Estado que exige la restitución del depuesto presidente, señaló que las autoridades deben «rendir un informe rápido y contundente» sobre estos hechos. «A nosotros eventualmente no se nos puede vincular porque hemos declarado que somos un movimiento pacífico», aseveró Alegría.

En el plano de la salida de la crisis institucional, con Micheletti consolidado en el Gobierno y Zelaya recluido en la Embajada de Brasil, Estados Unidos anunció el envío de tres altos diplomáticos a Tegucigalpa, que llegarán hoy. La misión, un último recurso antes de las cuestionadas elecciones convocadas para el 29 de noviembre, será encabezada por el secretario adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental, Thomas Shannon.

«Esto es muy urgente», dijo el portavoz del Departamento de Estado, Ian Kelly. Viajarán, además, el adjunto de Hillary Clinton en el Departamento de Estado, Craig Kelly, y Dan Restrepo, director para Asuntos del Hemisferio Occidental de la Casa Blanca. A poco más de un mes de las elecciones, la campaña proselitista marcha como si en el país no hubiera pasado nada.

Agencias Reuters, AFP y EFE

Dejá tu comentario