30 de octubre 2013 - 00:00

Insaciables, gremios ya hablan de paros en los transportes

Sindicalistas del transporte coincidieron ayer en criticar la política del Gobierno sobre el área y comenzaron a analizar la posibilidad de medidas de fuerza conjuntas, a pesar de militar en sectores distanciados de la CGT. Fue el diagnóstico mayoritario en una reunión que anticipó ayer este diario y que se concretó en la sede del gremio de los maquinistas de trenes, La Fraternidad. El foco de las quejas fue el Gobierno. El dueño de casa, Omar Maturano, fue el más duro. Le achacó haber desplegado una "política antisindical" e incluso, según varios participantes, deslizó su intención de motorizar acciones coordinadas con otros gremios de la actividad. Maturano fue denunciado penalmente por Florencio Randazzo luego de una medida de fuerza de La Fraternidad dispuesta en coincidencia con el lanzamiento de mayores controles sobre el trabajo de los maquinistas.

El encuentro, programado para preparar un congreso de la Organización Internacional de Trabajadores del Transporte (ITF, por sus siglas en inglés) que se hará la semana que viene en Río de Janeiro, contó con la presencia de dirigentes de una veintena de sindicatos de la actividad, incluso de los camioneros de Hugo Moyano. La ausencia más notoria fue la del taxista Omar Viviani, el más identificado con el Gobierno del sector.

Además de La Fraternidad y Camioneros asistieron dirigentes de la Unión Tranviarios Automotor (colectiveros, UTA), Unión Ferroviaria (UF), Capitanes de Ultramar, Dragado y Balizamiento, Obreros Marítimos (SOMU), Aeronavegantes (AAA) y Peajes (SUTPA), entre otros. La mayoría de las organizaciones integra la Unión General de Asociaciones de Trabajadores del Transporte (UGATT), un nucleamiento surgido luego de la fractura de la CGT y puesto bajo el ala de la vertiente oficialista de Antonio Caló para competirle a la Confederación de Trabajadores del Transporte (CATT), que reporta a Moyano.

Se trata del primer encuentro formal entre dirigentes de ambas facciones luego de la ruptura de la central obrera, en octubre pasado, y del surgimiento del nuevo sello de personal del transporte, formalizado en febrero último.

De la reunión sólo se dio a conocer que los gremios coincidieron en sostener "la gobernabilidad" en cabeza de Cristina de Kirchner y en hacer esfuerzos por impulsar "la unidad del movimiento obrero" y de la CGT en el corto plazo. Más allá de la pertenencia de los dirigentes, buena parte de ellos se distanció del Ejecutivo en los últimos meses.

Por caso, además de los maquinistas, la UTA pasó a confrontar con Randazzo por la extensa paritaria que llevó adelante el sindicato este año y por la reticencia del Gobierno en otorgarles subsidios a los empresarios de micros de larga distancia.

En tanto que el gremio de Aeronavegantes, que antes lideraba el oficialista Ricardo Frecia, cambió de signo político una vez que ganó las elecciones Juan Pablo Brey, que contó con el apoyo de Hugo y Facundo Moyano, su hijo y líder del SUTPA. Tanto Maturano como Roberto Fernández (UTA) blanquearon ayer su apoyo a Sergio Massa, ganador ante el Frente para la Victoria de las elecciones del último domingo. Los acercamientos al intendente de Tigre se multiplicaron en los últimos meses a medida que se ampliaba la distancia con Randazzo, pero sólo ayer ambos gremios se declararon aliados de Massa.

Moyano -que no estuvo ayer y en su lugar envió a dos gremialistas- despegará en los próximos días de Francisco de Narváez, su aliado en las últimas elecciones, para acelerar un acuerdo con Massa. Y profundizará sus conversaciones con Maturano y Fernández con vistas a eventuales medidas de fuerza en la actividad.

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